Cocaleros denuncian que son obligados a participar en bloqueos bajo amenaza de multa
Las bases de las Seis Federaciones del Trópico, lideradas por Evo Morales, denuncian ser forzadas a participar en bloqueos de carreteras bajo amenaza de sanciones económicas, generando tensión interna.
Cocaleros denuncian obligación de bloquear bajo amenaza de multa
Las Seis Federaciones del Trópico, lideradas por el expresidente Evo Morales, obligan a sus afiliados a bloquear carreteras. Dirigentes utilizan grupos de WhatsApp para imponer la asistencia con amenazas de sanciones económicas, generando resignación entre las bases.
Un sistema de coerción interna
Los cocaleros de base denuncian que son forzados a participar en los bloqueos. La instrucción sindical establece que el 5% de los afiliados de cada sindicato debe acudir a puntos como el puente Ichilo, en turnos de 72 horas. En audios difundidos, un dirigente afirma: “El que no va, multa nomás”.
La postura oficial de la dirigencia
Desde el punto de bloqueo, el secretario general de la Federación Chimoré, Michael Rojas, presentó una imagen de unidad. Declaró que la movilización es en “estricto cumplimiento” de instrucciones superiores y la justificó para exigir la abrogación del Decreto Supremo 5503.
El conflicto detrás de la movilización
Los bloqueos, que cortan rutas como la carretera Cochabamba-Santa Cruz, tienen como objetivo presionar para derogar una norma. Los movilizados argumentan que el DS 5503 es inconstitucional, ya que otorga facultades al Ejecutivo para suscribir contratos sobre recursos naturales sin aval legislativo.
Dos realidades en el mismo bloqueo
Mientras la dirigencia muestra convicción, las bases cocaleras admiten en privado que acatan las órdenes para evitar represalias económicas. Esta coerción interna genera tensión entre las exigencias de los líderes y las quejas de los afiliados obligados a protestar.
Implicaciones de una protesta forzada
La denuncia expone un método de presión para mantener los cortes de carretera. El sistema de multas y listas de control busca garantizar la presencia en las protestas, afectando la libre circulación y revelando fracturas internas dentro del sector movilizado.