Ganaderos en la Amazonía peruana adoptan silvopastoreo para reducir deforestación
Los sistemas silvopastoriles, que combinan árboles y pastos, se promueven en la Amazonía peruana para secuestrar carbono y rehabilitar tierras degradadas. Aunque mejoran la productividad, su adopción masiva enfrenta barreras económicas y técnicas, según un estudio reciente.
La silvopastoril gana terreno en la Amazonía para reducir la huella ganadera
Los sistemas silvopastoriles, que combinan árboles y pastos, pueden secuestrar carbono y mejorar la productividad. Esta práctica agroforestal se promueve en la Amazonía peruana para rehabilitar tierras degradadas. Sin embargo, su adopción generalizada se enfrenta a barreras económicas y técnicas.
Una solución con condiciones en la Amazonía
La ganadería es responsable de aproximadamente el 80% de la deforestación en la cuenca del Amazonas. En Perú, rancheros como Antonio Cardozo están siendo capacitados en pastoreo rotativo y silvopastoril. Cardozo ha más que duplicado el número de vacas por hectárea en menos de un año con este sistema. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que estas prácticas pueden mejorar la resiliencia ante desastres climáticos.
Los obstáculos principales: financiación y conocimiento
Un estudio de noviembre de 2025 identifica la falta de incentivos financieros y de conocimiento técnico como las principales barreras. Tatiana Chamorro-Vargas, autora principal, indica que “factores a macroescala como las políticas y las condiciones del mercado son lo que impulsan la adopción”. Perú se ha convertido en el décimo país latinoamericano en incorporar la silvopastoril en su plan climático nacional, con el objetivo de convertir 119.000 hectáreas para 2030.
Diseños específicos y apoyo local
La investigadora Lucy Dablin desarrolló un diseño de silvopastoril específico para la Amazonía, evaluando árboles nativos. Destaca la Inga edulis, un árbol leguminoso que mejora el suelo y proporciona forraje. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha capacitado a unos 500 productores en la región de Madre de Dios y establecido pilotos en 40 hectáreas. Karina Salas, de WWF Perú, subraya que “los propietarios tienen que sentir que es su parcela”.
La viabilidad económica es clave
Los costes iniciales son elevados y la recuperación de la inversión puede tardar décadas. Antonio Cardozo advierte que se puede perder la motivación. Expertos como Nelson Gutiérrez señalan que “el gran cuello de botella es la financiación”. Carlos Gómez Bravo, profesor de la Universidad Nacional Agraria de Lima, afirma que “la economía siempre será fundamental” para que los productores mantengan el sistema a largo plazo.
Un debate global sobre su papel climático
Project Drawdown clasifica la silvopastoril como una solución “altamente recomendada” que podría capturar entre 0,4 y 0,98 mil millones de toneladas de carbono anuales. No obstante, investigadores como Jess Zionts expresan cautela sobre los costes de oportunidad del carbono y la permanencia del almacenamiento. Matthew Hayek, de la Universidad de Nueva York, preocupa que una mayor eficiencia pueda incrementar la demanda de carne.
El contexto necesario: reducir el consumo
Los científicos coinciden en que es necesario reducir drásticamente el consumo de carne y lácteos para cumplir el Acuerdo de París. Project Drawdown sitúa la reducción del consumo de animales de pastoreo como una de sus soluciones más prometedoras. Chamorro-Vargas reconoce esta necesidad, pero argumenta que abandonar a los productores ganaderos no es realista, subrayando la importancia de los medios de vida que dependen de esta actividad.