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Células epiteliales usan señales bioeléctricas para expulsar células enfermas

Un estudio en Nature revela que las células epiteliales usan señales eléctricas para identificar y expulsar células débiles. Este proceso, llamado extrusión, es vital para mantener la salud de los tejidos y prevenir enfermedades como el cáncer.

Una célula se encoge antes de ser extruida de un tejido epitelial, con un destello que representa un cambio en su potencial e
Una célula se encoge antes de ser extruida de un tejido epitelial, con un destello que representa un cambio en su potencial eléctrico. / King’s College London / Quanta Magazine

Células usan bioelectricidad para expulsar miembros enfermos del tejido

Un estudio publicado en Nature revela que las células epiteliales usan señales eléctricas para identificar y expulsar células débiles o estresadas. Este proceso, llamado extrusión, es vital para mantener la salud de los tejidos y prevenir enfermedades como el cáncer. La investigación, dirigida por Jody Rosenblatt del King’s College London, muestra cómo el empaquetamiento celular aumenta la corriente eléctrica, permitiendo al tejido detectar y eliminar los eslabones más débiles.

El mecanismo eléctrico de la extrusión

El estudio describe que, a medida que el tejido epitelial crece y las células se apiñan, se incrementa la corriente eléctrica a través de sus membranas. Una célula débil, vieja o con falta de energía no puede compensar este cambio, lo que provoca una pérdida de su potencial de membrana. Esta caída de voltaje abre canales iónicos sensibles a la tensión, haciendo que el agua salga de la célula. La célula se encoge y es marcada para ser expulsada del tejido.

Repercusión en la investigación biológica

Este hallazgo amplía el campo de la bioelectricidad, tradicionalmente asociado a neuronas y corazón. Expertos como GuangJun Zhang de Purdue University y Gürol Süel de la Universidad de California, San Diego, destacan que la señalización eléctrica es una herramienta fundamental para la coordinación celular en diversos organismos, desde bacterias hasta humanos.

Antecedentes: De Galvani a la biología moderna

La idea de una «electricidad animal» se remonta a los experimentos de Luigi Galvani en el siglo XVIII. Hoy se sabe que virtualmente todas las células mantienen un potencial de membrana, utilizando una parte significativa de su energía en ello. Este potencial almacena energía que puede liberarse para diversas funciones, siendo la comunicación neuronal la más conocida.

Cierre: Implicaciones para la salud y la ciencia

La disfunción en estos procesos bioeléctricos podría estar detrás de enfermedades como el cáncer, cuando las células no pueden coordinar su extrusión. El resurgimiento del estudio de la bioelectricidad en tejidos no neuronales abre nuevas vías para comprender la coordinación celular y el origen de algunas patologías.

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