Vicepresidente Lara califica la abrogación del Decreto 5503 como un «preaviso de despido» al presidente
El vicepresidente Edmand Lara calificó la abrogación del Decreto Supremo 5503 como un «memorándum de preaviso de despido» para el presidente Rodrigo Paz. Instó al mandatario a gobernar para todos y advirtió sobre las consecuencias de no trabajar con el pueblo.
Vicepresidente Lara califica abrogación del DS 5503 como preaviso de despido a Paz
El vicepresidente Edmand Lara envió un mensaje público al presidente Rodrigo Paz tras la abrogación del decreto. Afirmó que la medida es una victoria del pueblo y una segunda oportunidad para el mandatario.
Un mensaje directo al presidente
En un video difundido en redes sociales, Lara señaló que la abrogación del Decreto Supremo 5503, acordada con la Central Obrera Boliviana (COB), no debe entenderse como una simple advertencia. La definió como un “memorándum de preaviso de despido”. Instó a Paz a gobernar para todos y no solo para los ricos, recordando que la legitimidad del gobierno surge de la confianza popular.
Disposición al diálogo y advertencia final
El vicepresidente expresó su predisposición a colaborar para que el diálogo para un nuevo decreto llegue a buen puerto. Advirtió que si no se trabaja con el pueblo, es mejor no ocupar el cargo. Agradeció a las familias que participaron en las protestas y cerró su mensaje con un “¡Viva Bolivia!”.
Antecedentes: Una factura política por apartarse de acuerdos
Horas antes del acuerdo, el analista Luis Alberto Ruiz advirtió que las protestas eran una “factura política muy fuerte” del vicepresidente Lara y el “evismo” a Paz. Sostuvo que el presidente cometió un error al asumir que los votos transferidos por Evo Morales le permitían actuar con independencia, subestimando la capacidad de presión del bloque nacional-popular.
Cierre: Acuerdo desactiva protestas pero persisten focos de tensión
El pacto entre el Gobierno y la COB permitió desactivar las protestas y levantar bloqueos que amenazaban con un cerco a La Paz. Sin embargo, sectores radicales en El Alto continuaron presionando, lo que requirió la intervención de la Policía Boliviana para neutralizar las acciones y hacer cumplir el acta que puso fin a cuatro semanas de movilizaciones.