Rusia expulsa a un diplomático británico acusado de espionaje
Rusia expulsa a un diplomático británico, acusándolo de ser un agente de inteligencia encubierto. El Reino Unido rechaza las acusaciones como infundadas y considera su respuesta, en un nuevo episodio de la crisis bilateral.
Rusia expulsa a un diplomático británico acusado de ser agente de inteligencia
Rusia ha expulsado a un diplomático británico no identificado, acusándolo de ser un agente de inteligencia encubierto en la embajada del Reino Unido en Moscú. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso le ha retirado la acreditación y le ha dado dos semanas para abandonar el país. El Reino Unido afirma que está «considerando cuidadosamente» su respuesta.
Acusaciones y respuesta diplomática
Rusia declaró que no tolerará a «oficiales de inteligencia británicos no declarados» en su territorio. La encargada de negocios británica, Danae Dholakia, fue convocada para recibir la notificación. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo del Reino Unido respondió que estas son «acusaciones maliciosas e infundadas» y que acciones así socavan las condiciones básicas para el funcionamiento de las misiones diplomáticas.
Un contexto de relaciones deterioradas
Este incidente se produce en un marco de relaciones diplomáticas muy deterioradas entre Londres y Moscú. Desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022, ambos países han expulsado a varios diplomáticos del otro. En marzo del año pasado, Rusia ya expulsó a dos funcionarios británicos por acusaciones similares de espionaje.
Antecedentes de expulsiones recíprocas
La situación tiene precedentes inmediatos. En respuesta a la expulsión de dos de sus funcionarios en 2023, el Reino Unido revocó la acreditación a un diplomático ruso y a un cónyuge diplomático, afirmando que «no toleraría la intimidación» del personal de su embajada y sus familias.
Cierre: Una espiral de tensiones
El episodio subraya la profunda crisis en las relaciones bilaterales. Moscú ha advertido que tomará más medidas si Londres escala la situación, mientras que el Reino Unido califica las acciones rusas de actos de «desesperación». La disputa mantiene en un punto bajo la cooperación diplomática entre ambas naciones.