Bolsonaro es trasladado a una nueva celda en el Complejo Penitenciario de Papuda
El Supremo Tribunal Federal de Brasil ordena el traslado del expresidente Jair Bolsonaro a una celda especial en el Complejo Penitenciario de Papuda para cumplir su condena de 27 años por golpismo.
La Corte ordena el traslado de Bolsonaro a la prisión de Papuda
El expresidente cumple una condena de 27 años por golpismo. El Supremo Tribunal Federal (STF) autorizó su traslado a una unidad especial para que cumpla la pena «en condiciones más favorables».
Una nueva celda por orden judicial
El juez Alexandre de Moraes del STF autorizó el traslado desde la sede de la Policía Federal al 19º Batallón de la Policía Militar, conocido como Papudinha. La resolución judicial detalla que la nueva celda en el Complejo Penitenciario de Papuda tiene 54 metros cuadrados, cocina, área exterior privada y una cama doble. El magistrado subrayó que Bolsonaro estará «completamente aislado del resto de los presos».
Repercusión y quejas de la defensa
La familia del expresidente había criticado las condiciones en la sede policial. El concejal Carlos Bolsonaro, uno de sus hijos, calificó el traslado a Papuda como «crueldad» y lo tildó de «ambiente carcelario severo». El juez Moraes rechazó estas quejas, considerando que podían interpretarse como un intento de transformar la prisión en una «estadía en un hotel».
Antecedentes: la condena y el estado de salud
Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión por golpismo. Sus abogados han apelado, sin éxito, para que se le conceda arresto domiciliario por motivos de salud. El exmandatario arrastra complicaciones desde el ataque con arma blanca de 2018 y fue hospitalizado en diciembre. Una ley aprobada por el Congreso a finales del año pasado podría reducir su condena, pero el presidente Lula la vetó el 8 de enero.
Cierre: contexto político y futuro
El traslado se produce en un año electoral. Lula busca un cuarto mandato en los comicios de octubre. Por su parte, Bolsonaro ha señalado a su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro, como su heredero político y candidato presidencial. El Parlamento brasileño tiene ahora la última palabra sobre la ley que reduce penas, ya que puede anular el veto presidencial.