Metadiario experimental

Generación Z abandona smartphones por dumbphones, enfrentando desventajas cognitivas

Jóvenes de la Generación Z adoptan teléfonos móviles básicos, o ‘dumbphones’, para combatir la dependencia de los ‘smartphones’. Esta tendencia, aunque plantea desafíos prácticos, refleja un debate creciente sobre la integración tecnológica en la vida cotidiana y la salud mental.

Ilustración de un teléfono inteligente y uno básico (dumbphone).
Ilustración de un teléfono inteligente y uno básico (dumbphone). / WIRED Staff; Getty Images / WIRED

Generación Z adopta teléfonos básicos para desconectar de la hiperconexión

El 98% de los estadounidenses de 18 a 29 años posee un ‘smartphone’. Algunos jóvenes, como la amiga del artículo, Lilah, optan por dispositivos básicos o ‘dumbphones’ para combatir la sensación de que el teléfono consume su cerebro. Esta tendencia plantea un debate sobre la dependencia tecnológica.

La teoría de la mente extendida

El artículo explica la hipótesis de la mente extendida de Andy Clark y David Chalmers. Esta teoría sostiene que herramientas externas como el ‘smartphone’ se integran en nuestro sistema cognitivo. Para muchos usuarios, el dispositivo es una extensión de su propia memoria y capacidades.

Consecuencias de la desvinculación

Abandonar el ‘smartphone’ puede suponer una pérdida de competencia conductual. Clark compara la interferencia con el teléfono con «provocar algún daño cerebral». Los usuarios de teléfonos básicos pueden quedar en desventaja en una sociedad donde la norma es estar hiperconectado.

Los inconvenientes de la vida ‘desconectada’

La experiencia de Lilah muestra dificultades prácticas. Ella admite problemas para mantener amistades a distancia, responder mensajes largos o ser espontánea en los planes. Además, reconoce que necesita un iPhone de «emergencia» para tareas laborales como fichar.

¿Un paso hacia atrás?

Andy Clark muestra cierta oposición al movimiento ‘dumbphone’. Considera que puede ser un «paso retrógrado», ya que las expectativas de la sociedad ya integran la tecnología. La autora del artículo reflexiona sobre su propia enmarañamiento con el dispositivo, concluyendo que forma parte de su identidad cognitiva.

Ir a la fuente de la noticia