Trump reafirma su intención de adquirir Groenlandia y cuestiona la OTAN
El presidente de EE.UU. reitera su determinación de adquirir Groenlandia, sin descartar el uso de la fuerza militar. Sus declaraciones provocan una crisis diplomática con Europa y ponen en duda el compromiso con la OTAN.
Trump afirma que no hay vuelta atrás en su interés por Groenlandia
El presidente de EE.UU. no descarta el uso de la fuerza militar para adquirir el territorio autónomo danés. Su postura, mantenida ante periodistas, provoca una crisis diplomática y pone en duda el compromiso de la OTAN mientras viaja al Foro Económico Mundial en Davos.
Un objetivo claro sin descartar medios
Donald Trump reiteró su determinación sobre Groenlandia en una conferencia de prensa. A la pregunta de hasta dónde estaba dispuesto a llegar, respondió: «Ya lo verán». Consultado específicamente por NBC News sobre el uso de la fuerza militar, se limitó a decir: «Sin comentarios».
Reacción en Groenlandia y la OTAN
La ministra de Groenlandia, Naaja Nathanielsen, declaró a la BBC que los groenlandeses están «desconcertados» y que «no quieren ser estadounidenses». Por otro lado, Trump cuestionó si la OTAN acudiría en ayuda de EE.UU. si fuera necesario, a pesar de afirmar que «nadie ha hecho más por la OTAN» que él.
Respuesta firme desde Europa en Davos
Líderes europeos usaron el Foro de Davos para rechazar las pretensiones de Trump. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la soberanía de Groenlandia y Dinamarca es «innegociable». Emmanuel Macron condenó las tarifas como «inaceptables» cuando se usan como presión contra la soberanía.
Medidas de presión comercial
Trump amenazó con un arancel del 10% a bienes de ocho países europeos desde el 1 de febrero si se oponen a su propuesta sobre Groenlandia. Como represalia, el Parlamento Europeo planea suspender la aprobación del acuerdo comercial con EE.UU., un movimiento que aumenta la tensión.
Antecedentes de una crisis anunciada
La crisis se gestó con las declaraciones públicas de Trump sobre Groenlandia, seguidas de la advertencia del presidente francés, Emmanuel Macron, sobre un «cambio hacia un mundo sin reglas». El primer ministro canadiense, Mark Carney, añadió que el «viejo orden no va a volver».
Cierre: Implicaciones para el orden global
La insistencia de Trump en Groenlandia tensióna alianzas clave y mecanismos de defensa colectiva. La respuesta unificada de la UE y Canadá, defendiendo la soberanía y cuestionando las tácticas de presión comercial, marca un punto de inflexión en las relaciones trasatlánticas y la gobernanza global.