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Científicos descubren cómo los murciélagos construyen su brújula interna en la naturaleza

Un estudio en murciélagos en una isla remota confirma que las células cerebrales que orientan la dirección se anclan a referencias visuales, no al campo magnético. La investigación valida en la naturaleza décadas de hallazgos de laboratorio.

Investigadores calibran dispositivos GPS en la Isla Latham para rastrear la actividad cerebral de murciélagos en vuelo.
Investigadores calibran dispositivos GPS en la Isla Latham para rastrear la actividad cerebral de murciélagos en vuelo. / Nachum Ulanovsky / Quanta Magazine

Investigación en isla remota confirma cómo el cerebro de los mamíferos construye un sentido de la dirección

Un estudio pionero con murciélagos en Latham Island ha demostrado que las células de dirección de la cabeza actúan como una brújula global, anclada a puntos de referencia visuales y no al campo magnético terrestre. Investigadores del Instituto Weizmann registraron por primera vez la actividad neuronal durante la navegación en un entorno salvaje, validando décadas de experimentos de laboratorio.

Un laboratorio natural en el Océano Índico

El equipo, dirigido por Nachum Ulanovsky, trasladó a seis murciélagos egipcios de la fruta a la deshabitada Latham Island. Mediante dispositivos implantados, registraron la actividad de las «células de dirección de la cabeza» durante 301 vuelos. Estas neuronas, parte de un circuito interno de orientación, se activan según la dirección a la que el animal enfrenta la cabeza.

La brújula cerebral se ancla a los puntos de referencia

Los datos, publicados en Science, descartaron que la brújula interna se guíe por el campo magnético o las estrellas. En su lugar, las células se estabilizaron en direcciones precisas usando como referencia la costa, las tiendas de campaña y otros puntos fijos. Esto confirma la hipótesis de la brújula global, donde una neurona que representa el noreste lo hace en cualquier parte del entorno.

Antecedentes: medio siglo estudiando la navegación cerebral

La neurociencia de la navegación ha ganado tres Premios Nobel por descubrir las «células de lugarcélulas de rejilla», que crean un mapa espacial. Las «células de dirección de la cabeza», descubiertas en 1984, completan el sistema al indicar la orientación. Sin embargo, todos los estudios previos se realizaron en entornos pequeños y controlados de laboratorio.

Cierre: implicaciones para entender el cerebro humano

Los hallazgos validan modelos fundamentales del cerebro mamífero en condiciones reales. Experimentos posteriores, presentados en la Sociedad de Neurociencia de EE.UU., indican que en entornos complejos las neuronas codifican más información. Se cree que un sistema similar existe en humanos, lo que podría explicar la desorientación espacial. La investigación subraya la necesidad de estudiar la neurobiología fuera del laboratorio.

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