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Al menos 43 muertos tras choque frontal de trenes en las afueras de Madrid

El control de la estación de Atocha contactó con la interventora herida del tren Alvia segundos después del choque frontal. La conversación, publicada por El País, revela los momentos de confusión inicial y la falta de consciencia inmediata de la gravedad del accidente.

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Imagen sin título / Autor no disponible / Clarín

Control de Atocha contacta con interventora herida tras choque de trenes

La interventora del tren Alvia, con sangre en la cabeza, fue el primer contacto tras el accidente. Desde el puesto de mando de la estación de Atocha en Madrid intentaron sin éxito localizar al maquinista, fallecido en el acto. La conversación con la empleada herida revela los momentos de confusión posteriores al choque frontal.

Comunicación en medio del caos

La llamada se produjo pocos segundos después del accidente. Los agentes de Atocha, sin conocer la magnitud del suceso, pidieron a la interventora que localizara al maquinista. Ella respondió reiterando su estado: «Tengo un golpe en la cabeza también. Tengo sangre en la cabeza».

Falta de consciencia de la gravedad

La empleada no podía dar detalles sobre el estado del material rodante. La conversación, publicada por El País, se interrumpió cuando los controladores insistían en saber «cómo se ha quedado el tren».

Antecedentes del accidente

El tren Alvia chocó de frente y a más de 200 kilómetros por hora contra los últimos vagones del Iryo, que habían descarrilado segundos antes. Tras el impacto, parte del Alvia cayó por un terraplén de casi cuatro metros.

Gestión simultánea de la emergencia

Mientras hablaban con la interventora del Alvia, el mismo puesto de control de Atocha mantenía comunicación con el maquinista del tren Iryo que había descarrilado. La coordinación de ambas situaciones se realizó desde la estación central de Madrid.

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