Asesinatos de líderes sociales en Colombia aumentan a 187 en 2025
Colombia registró 187 asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos en 2025, un aumento de 14 casos respecto al año anterior. La cifra genera alarma en un contexto electoral y evidencia la persistencia de la violencia política y la impunidad.
Colombia registró 187 asesinatos de líderes sociales en 2025
187 líderes sociales y defensores de derechos humanos fueron asesinados en Colombia en 2025, según datos de INDEPAZ. La cifra, 14 más que en 2024, genera alarma en un contexto de elecciones legislativas en marzo y presidenciales en mayo, por el riesgo de un repunte de la violencia política.
Un patrón vinculado al calendario electoral
La investigadora Juana Cabezas, de INDEPAZ, explica que los años previos y durante los comicios suelen aumentar estos asesinatos. Los líderes comunales, especialmente en zonas rurales, son “abanderados” de procesos políticos y llaman la atención de grupos armados y otros actores que buscan influir.
La impunidad como factor persistente
Cabezas señala que la impunidad impacta en la continuidad de los crímenes. Los principales autores intelectuales son las disidencias de las FARC, pero las investigaciones frecuentemente solo llegan al autor material. Estos casos suelen presentarse como “rencillas” o “hechos pasionales”, no como crímenes políticos.
El testimonio de los líderes bajo amenaza
La senadora indígena Aída Quilcué afirma haber recibido múltiples amenazas. Señala que en Colombia “pensar distinto” sigue costando la vida y que la ayuda institucional a veces “no es suficiente”, lo que obliga a buscar mecanismos de autoprotección. Por su parte, el defensor Héctor Marino Carabalí reivindica la labor a pesar del miedo.
Una tendencia al alza desde el acuerdo de paz
INDEPAZ inició su registro en 2016, observando un incremento progresivo que alcanzó su pico en 2020 con 252 homicidios. La Defensoría del Pueblo advierte que la situación “está estancada, no mejora”, citando factores como el fortalecimiento de grupos armados y el debilitamiento de la capacidad estatal.
Implicaciones para la democracia y la protección
La violencia persistente contra líderes sociales pone en riesgo los procesos electorales y la organización comunal. La situación evidencia desafíos estructurales en seguridad y justicia, mientras las comunidades, especialmente indígenas, continúan exigiendo garantías al Gobierno.