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El riesgo país de Bolivia cae por debajo de los 600 puntos por primera vez desde 2023

El riesgo país de Bolivia, medido por JP Morgan, ha descendido por debajo de los 600 puntos por primera vez desde 2023. El ministro de Economía atribuye la mejora a las reformas del gobierno, señalando una recuperación de la confianza de los mercados.

El ministro José Gabriel Espinoza durante su intervención en el foro de Panamá.
El ministro José Gabriel Espinoza durante su intervención en el foro de Panamá. / Presidencia / Correo del Sur

Riesgo país de Bolivia cae por debajo de los 600 puntos por primera vez desde 2023

El indicador, medido por JP Morgan, se sitúa en niveles previos a la crisis cambiaria. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, atribuye el descenso a las reformas económicas del gobierno de Paz. La cifra fue anunciada durante el Foro CAF 2026 en Panamá.

Una señal de recuperación de confianza en los mercados

El ministro Espinoza afirmó que este descenso del spread soberano es indicativo de una “recuperación de la confianza de los mercados”. Subrayó que refleja que Bolivia se está reintegrando al escenario económico internacional. La autoridad defendió los cambios implementados para estabilizar las cuentas públicas.

La credibilidad como factor clave

Espinoza agregó que la tendencia constituye “una señal clara” de que las decisiones del gobierno ayudan a ordenar la economía y a fortalecer la credibilidad de Bolivia. Señaló que los mercados ven al país con buenos ojos y contemplan que podrá seguir avanzando con las reformas.

Persisten calificaciones especulativas

A pesar de la tendencia favorable, la calificación de riesgo soberano de Bolivia sigue en niveles especulativos. La agencia Fitch Ratings mejoró recientemente su nota de CCC- a CCC en enero de 2026.

Implicaciones de un indicador en descenso

El riesgo país mide la prima de riesgo que exigen los mercados para comprar deuda boliviana. Una caída por debajo de los 600 puntos, nivel no visto desde antes de 2023, sugiere una menor percepción de riesgo por parte de los inversores internacionales sobre la capacidad de Bolivia para cumplir sus obligaciones financieras externas.

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