Tu periódico digital

Se reedita ‘Infinite Jest’ en su 30 aniversario, resucitando el debate sobre el ‘litbro’

Back Bay Books reedita ‘Infinite Jest’ de David Foster Wallace por su 30 aniversario. La nueva edición incluye un prólogo de Michelle Zauner que analiza el fenómeno del lector ‘litbro’ y el legado complejo de esta obra monumental de los 90.

Foto-ilustración de la portada de 'Infinite Jest' y elementos relacionados con David Foster Wallace.
Foto-ilustración de la portada de ‘Infinite Jest’ y elementos relacionados con David Foster Wallace. / WIRED Staff; Getty Images / WIRED

Back Bay Books reedita ‘Infinite Jest’ por su 30 aniversario

La editorial Back Bay Books publica una nueva edición en rústica de «Infinite Jest» al cumplirse 30 años de su publicación. La novela de David Foster Wallace, considerada una obra definitoria de los años 90, es conocida por su extensión y complejidad narrativa.

Una obra monumental y su legado complejo

La novela, de 1.079 páginas, transcurre en una superestado norteamericano futurista y se centra en personajes como el prodiguio del tenis Hal Incandenza. La trama gira en parte en torno a un cartucho de video tan adictivo que puede matar al espectador. Su relectura coincide con un análisis del perfil del «litbro», un tipo de lector asociado a esta obra.

El fenómeno «litbro» y su conexión con Wallace

El término «litbro» describe a un lector de literatura compleja con aires de esnobismo. Se asocia a autores como Wallace, cuya imagen y obra hicieron parecer «cool» ser pedante. En el prólogo de la nueva edición, Michelle Zauner señala que los fans típicos del libro suelen ser «hombres jóvenes pedantes» para quienes la obra es un rito de paso.

Una recepción marcada por el debate

La figura de Wallace y su obra principal atraen a lectores que se identifican con protagonistas masculinos aislados. Zauner apunta que el canon «litbro» a menudo explora la soledad masculina. Algunas críticas señalan rasgos de misoginia en este ámbito literario, citando la caracterización de los personajes femeninos en la propia novela de Wallace.

Contraste con los hábitos de lectura actuales

Mientras se debate la figura del «litbro», solo un 28% de los hombres lee ficción, según un informe de 2022 del NEA. Zauner, en su prólogo, reconoce haber emprendido la lectura de «Infinite Jest» como un ejercicio antropológico para entender a sus lectores.

Un recordatorio en la era digital

La reedición pone de relieve el valor de la atención sostenida que exige una obra de esta envergadura. En un contexto de declive en la lectura de ficción, Zauner rescata el acto de dedicación que supone terminar el libro.

Ir a la fuente de la noticia