Metadiario experimental

Violentos enfrentamientos en Turín tras el desalojo de un centro social ocupado

Violentos disturbios en Turín tras el desalojo del centro social Askatasuna. Manifestantes atacaron a policías y periodistas, incendiaron contenedores y un vehículo blindado. La primera ministra Meloni calificó los hechos de graves e inaceptables.

Manifestantes encapuchados enfrentándose a la policía en las calles de Turín.
Manifestantes encapuchados enfrentándose a la policía en las calles de Turín. / Reuters / Clarín

Violentos enfrentamientos en Turín tras el desalojo de centro social Askatasuna

La primera ministra Giorgia Meloni tildó a los revoltosos de “enemigos del Estado”. Los incidentes se produjeron durante una protesta por el desalojo de un edificio ocupado desde 1996. Manifestantes encapuchados atacaron a policías y periodistas, y prendieron fuego a contenedores y un vehículo blindado.

Protesta degenera en caos y agresión extrema

Durante la manifestación, un grupo de jóvenes separó a un agente de policía, le quitó el casco, la tonfa y el arma reglamentaria, y lo pateó en la cabeza mientras yacía en el suelo. La policía respondió con gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes, que arrojaban bengalas y fuegos artificiales.

Reacción gubernamental contundente

Giorgia Meloni calificó los hechos de “graves e inaceptables” en sus redes sociales. Afirmó que el desalojo legítimo se usó como pretexto para desencadenar violencia organizada. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, señaló que el centro Askatasuna “se había convertido en un centro de subversión”.

El desalojo que precedió a la violencia

El desalojo del centro social Askatasuna se produjo en diciembre en el marco de una operación policial. La justicia investiga su posible relación con actos de violencia recientes en Turín, incluidos ataques a la sede del diario ‘La Stampa’.

Consecuencias y tratamiento judicial

El gobierno italiano advierte que estos actos serán tratados como ataques violentos contra el Estado. Meloni fue enfática al afirmar que no se trata de disidencia legítima y que no habrá justificaciones para los responsables.

Ir a la fuente de la noticia