Trump afirma que Cuba buscará un acuerdo con EE.UU. tras el bloqueo petrolero
El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró que Cuba probablemente buscará un acuerdo con Washington tras imponer aranceles a países que le suministren crudo. Lo afirmó respondiendo a la advertencia de la presidenta mexicana sobre una crisis humanitaria en la isla.
Trump afirma que Cuba buscará un trato con EE.UU. tras los aranceles al petróleo
El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró que Cuba probablemente buscará un acuerdo con Washington después de que se impusieran aranceles a los países que le suministren crudo. Lo afirmó a bordo del Air Force One, respondiendo a la advertencia de la presidenta mexicana sobre una crisis humanitaria.
Una predicción desde el Air Force One
El mandatario republicano consideró que «no tiene por qué haber una crisis humanitaria» en la isla. En su lugar, confió en que «Cuba volverá a ser libre» porque, a su juicio, «vendrán a nosotros y querrían hacer un trato». Trump vinculó la situación actual a que la isla «vivían del dinero y del petróleo de Venezuela», pero que «nada de esto está llegando» desde la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
La orden ejecutiva y la reacción cubana
Esta declaración se produce tras la firma, el jueves, de una orden ejecutiva para imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, acusó a EE.UU. de usar «los mismos pretextos» empleados en Venezuela para justificar una agresión. Aseguró que «nunca la rendición será una opción» para su gobierno.
Antecedentes de una presión escalonada
Washington declaró a Cuba como una «amenaza inusual y extraordinaria» para su seguridad nacional, destacando su alineamiento con Rusia, la acogida de bases de espionaje y la persecución de opositores. Esta medida se enmarca en un escalamiento de la presión sobre un país con un déficit crónico de combustible y prolongados apagones diarios.
Cierre: Un escenario de máxima tensión
El Gobierno cubano no ha descartado la negociación, pero la condiciona a que sea «entre iguales» y sobre la base del «respeto» mutuo. Sin embargo, las autoridades de la isla han subrayado que no ha habido ningún contacto bilateral hasta el momento, manteniendo el conflicto en un punto de alta tensión.