Metadiario experimental

Restaurador niega que querubín con cara de Meloni sea intencionado

Un voluntario restaurador modificó un querubín en la Basílica de San Lorenzo en Lucina, dándole un rostro similar al de la primera ministra italiana Giorgia Meloni. Las autoridades eclesiásticas y culturales han abierto una investigación sobre el suceso.

El rostro del querubín restaurado, con gran parecido a Giorgia Meloni.
El rostro del querubín restaurado, con gran parecido a Giorgia Meloni. / Reuters / Clarín

Restaurador modifica querubín con rostro similar a Giorgia Meloni en basílica romana

Un querubín restaurado en la Basílica de San Lorenzo en Lucina presenta un rostro con gran parecido a la primera ministra italiana. El hecho, descubierto el sábado, ha provocado una investigación ordenada por el Vicariato de Roma. El principal sospechoso es el voluntario que realizó el trabajo.

Investigación en curso sobre la autoría

El principal sospechoso es el voluntario y decorador Bruno Valentinetti, quien niega cualquier intencionalidad. Defiende que su trabajo se basó en el rostro original de la figura, creada hace 25 años, época en la que él también participó. Las autoridades eclesiásticas y culturales han enviado inspectores para verificar los hechos.

Repercusión política y medidas

El Partido Democrático de la oposición calificó el suceso de «inaceptable», lo que llevó al Ministerio de Cultura a intervenir. Funcionarios de la Superintendencia de Roma se han desplazado al lugar. Se espera que los técnicos analicen hoy el material de archivo para comparar con la restauración.

Un templo con historia real en el centro del escándalo

La polémica se sitúa en la antigua Basílica de San Lorenzo en Lucina, en Roma, donde yacen los restos de Umberto II, el último rey de Italia. Los querubines en cuestión flanquean el busto de mármol del monarca.

Implicaciones para la restauración y la política

El caso ha mezclado patrimonio, restauración voluntaria y política, generando una investigación formal. El resultado podría tener consecuencias sobre los protocolos de intervención en bienes culturales y ha puesto el foco en un acto que, según el autor, fue solo una restauración técnica.

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