Metadiario experimental

Iglesia Católica cuestiona que el poder y dinero garanticen felicidad verdadera

El arzobispo René Leigue afirmó en su homilía que el poder y el dinero no garantizan la felicidad verdadera, la cual reside en la fe, la honestidad y la justicia, siguiendo el mensaje evangélico.

Monseñor René Leigue durante su homilía en la catedral de Santa Cruz.
Monseñor René Leigue durante su homilía en la catedral de Santa Cruz. / Autor no disponible / Fuente no disponible

Arzobispo de Santa Cruz cuestiona que poder y dinero den felicidad verdadera

Monseñor René Leigue afirmó que «tenerlo todo no es sinónimo de felicidad verdadera» durante su homilía en la Catedral. El arzobispo de Santa Cruz de la Sierra dirigió un mensaje a los fieles este domingo, instando a una reflexión sobre los fundamentos de una alegría duradera.

Crítica a las falsas garantías de bienestar

En su homilía desde la Basílica Menor de San Lorenzo, monseñor Leigue fue especialmente crítico con la idea de que el poder, el dinero o el prestigio social aseguren la felicidad. «Cuando el poder se termina, esa felicidad se desmorona», advirtió, subrayando que solo la honestidad sostiene una alegría profunda más allá de los cargos.

El verdadero fundamento según el mensaje cristiano

El arzobispo recordó que Jesús no se opone al deseo de ser feliz, sino que revela su verdadero fundamento. Señaló que lo que presenta el Evangelio «muestra dónde está la felicidad que dura». En este punto, destacó que Jesús «luchó por los pobres, por los marginados», hallando en ellos una fe sincera.

La fe como riqueza inquebrantable

Monseñor Leigue abordó la paradoja de la felicidad en la dificultad. Aseguró que «si confía en Dios, nunca le faltará lo que necesita» y definió la fe como una riqueza que nadie puede quitar. Alertó sobre la dualidad, afirmando que «no se pueden tener dos dioses» y que el dinero solo ofrece una felicidad momentánea.

Una llamada a la perseverancia y la confianza

El mensaje concluyó con una exhortación a perseverar en la justicia y la honestidad, incluso ante la incomprensión. Citando el evangelio de Mateo, recordó: «Felices los perseguidos por practicar la justicia», afirmando que la recompensa verdadera viene de Dios. Animó a los fieles a «buscar siempre al Señor».

Antecedentes del mensaje dominical

El arzobispo René Leigue Cesari pronunció esta homilía durante la misa dominical en la catedral de Santa Cruz, invitando a los fieles a reflexionar sobre el verdadero sentido de la felicidad.

Implicaciones del planteamiento

La homilía sitúa la felicidad verdadera fuera de los parámetros materiales y de poder, vinculándola a la fe, la justicia y la honestidad. El mensaje refuerza la doctrina social de la IGLESIA CATÓLICA, enfatizando su opción por los marginados.

Ir a la fuente de la noticia