Senamhi emite alerta naranja por desbordes de ríos en cuatro departamentos de Bolivia
El SENAMHI activó una alerta naranja por posibles desbordes de ríos en La Paz, Cochabamba, Beni y Santa Cruz del 1 al 4 de febrero, tras fuertes lluvias que ya afectaron al TIPNIS.
Senamhi emite alerta naranja por desbordes en cuatro departamentos
El SENAMHI activó una alerta naranja por posibles desbordes de ríos en La Paz, Cochabamba, Beni y Santa Cruz del 1 al 4 de febrero. El aviso incluye las cuencas de los ríos Piraí, Ichilo, Chapare, Caine, Mizque, Rocha y Beni. La alerta se produce tras fuertes lluvias que ya han afectado a comunidades en el TIPNIS.
Regiones en riesgo inminente
El organismo detalló las zonas bajo amenaza. En La Paz, se mencionan localidades como Guanay, Caranavi y Coroico. En Cochabamba, la alerta alcanza a Ivirgarzama, Villa Tunari y Puerto Villarroel. En el Beni, el aviso se centra en la carretera Yucumo-Rurrenabaque. En Santa Cruz, las áreas señaladas incluyen Yapacaní, Montero, Warnes y la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
Impacto previo de las lluvias
La advertencia llega tras eventos recientes. Fuertes lluvias ya afectaron al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), donde viviendas quedaron anegadas y los dirigentes solicitaron apoyo gubernamental.
Granizada causa daños separados en Tarija
En un evento meteorológico distinto, la comunidad de Tojo, en Yunchará, sufrió una granizada de 40 minutos. Este fenómeno dañó cultivos de cebolla, papa, maíz y viñedos. Además, anegó caminos y dejó intransitable la carretera Tarija-Villazón por derrumbes y lodo.
Antecedentes de emergencias hídricas
El reporte del SENAMHI se basa en el registro de fuertes lluvias en varias regiones del país en días pasados. Esta situación ya había generado inundaciones en el TIPNIS antes de la emisión de la alerta naranja.
Alerta activa y monitoreo continuo
La alerta naranja del SENAMHI está vigente hasta el 4 de febrero. Las autoridades y la población en los departamentos y localidades mencionadas deben mantenerse en estado de precaución ante los posibles desbordes repentinos o progresivos de los ríos.