Gobierno de Bolivia busca evitar la importación de GLP ante advertencias de desabastecimiento
El ministro de Economía asegura que trabajan para evitar importar GLP, contradiciendo advertencias de expertos sobre un posible desabastecimiento desde mediados de año. La caída de las reservas nacionales de gas y el contrabando agravan la situación.
Gobierno descarta importar GLP pese a advertencia de desabastecimiento
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, asegura que trabajan para evitar la importación de Gas Licuado de Petróleo (GLP). Esta declaración responde a la advertencia de un experto sobre un posible desabastecimiento desde mediados de año. El debate surge por la caída en la producción nacional de gas.
Posición oficial frente a pronósticos críticos
El ministro Espinoza afirmó que el gobierno nacional trabaja para que el país no llegue a importar GLP. Criticó algunos análisis, señalando que “muchas veces hacen análisis con información sesgada o información incompleta”. Su postura es una respuesta directa a las proyecciones de expertos independientes.
Advertencia sobre importación y consumo vulnerable
Raúl Velásquez, experto de la Fundación Jubileo, advirtió que Bolivia podría empezar a importar GLP desde mediados de este año. Detalló que un desabastecimiento afectaría principalmente a los sectores más vulnerables, ya que el 92% del consumo de GLP se destina al sector residencial.
Antecedentes: La caída de las reservas certificadas
Según el último informe oficial disponible, las reservas certificadas de gas en Bolivia alcanzaron 4,5 TCF a finales de 2023. Esta cifra representa casi un 58% menos en comparación con los 10,7 TCF registrados en 2017. El gobierno actual no ha presentado informes sobre las reservas actuales.
Cierre: Presión por contrabando y futuro incierto
El país ya enfrenta un desabastecimiento de garrafas de GLP debido al contrabando hacia otros países, incentivado por la gran diferencia de precio. Mientras el gobierno insiste en reactivar el sector petrolero para evitar importaciones, las proyecciones externas anticipan un escenario de compra externa de combustibles a mediano plazo.