Comienza el juicio por violación del hijo de la princesa heredera de Noruega
Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, se ha declarado inocente de cuatro cargos de violación en un juicio de siete semanas. El proceso, que incluye otros 34 cargos, se celebra en Oslo con medidas para proteger a las denunciantes.
El hijo de la princesa heredera de Noruega se declara inocente en un juicio por violación
Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, se declaró inocente de cuatro cargos de violación al inicio de un juicio de siete semanas. El proceso judicial ocurre en un contexto de creciente escrutinio público hacia la familia real noruega.
Un juicio con restricciones y múltiples cargos
El juicio se celebra en el tribunal de distrito de Oslo con fuertes restricciones para proteger la identidad de las cuatro mujeres involucradas. El fiscal Sturla Henriksbø leyó los 38 cargos contra Høiby, que incluyen, además de violación, conducta sexual ofensiva, causar daño corporal y transportar marihuana. El acusado admitió parcialmente algunos de los cargos, pero negó los de abuso y violación.
Detención previa y repercusión familiar
Høiby comenzó el juicio en custodia tras ser detenido de nuevo la víspera por sospechas de agresión. La familia real no asistirá al proceso. El caso ha atraído una atención pública masiva en Noruega.
Antecedentes: los vínculos con Epstein agravan la crisis
El juicio coincide con revelaciones sobre cientos de correos electrónicos entre la princesa heredera Mette-Marit y el delincuente sexual Jeffrey Epstein. La fundación Sexo y Sociedad retiró a Mette-Marit como alta patrona de su premio anual, considerando la situación incompatible con sus valores.
Cierre: implicaciones para el futuro de la monarquía
El primer ministro Jonas Gahr Støre instó a la princesa heredera a explicar el alcance de sus contactos con Epstein. Expertos como la historiadora Caroline Vagle señalan que estas revelaciones la perseguirán de por vida. Aunque la monarquía mantiene un apoyo popular del 73%, el líder republicano Arild Hermstad afirma que la situación daña la imagen de Noruega y representa un gran escándalo para la institución.