Expira el tratado New START entre EE.UU. y Rusia, aumentando el riesgo de una nueva carrera armamentística
El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (New START) ha expirado, dejando sin límites verificados los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia. La ONU advierte de un riesgo elevado y el futuro de las negociaciones para un nuevo pacto es incierto.
Tratado nuclear New START expira entre Estados Unidos y Rusia
El último pacto de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia ha expirado. El acuerdo, firmado en 2010, limitaba los arsenales estratégicos desplegados. Su final marca el cese de la cooperación en control de armas de la Guerra Fría.
Fin de una era de limitaciones verificadas
El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (New START) caducó a las 00:00 GMT. Este pacto limitaba a 1.550 el número de cabezas nucleares estratégicas desplegadas para cada parte. También establecía medidas de transparencia como transferencia de datos, notificaciones e inspecciones in situ. Su expiración deja al mundo sin límites vinculantes para los arsenales estratégicos de los dos países que poseen la mayoría del arsenal nuclear global.
Advertencias internacionales y posturas
El Secretario General de la ONU, António Guterres, calificó el momento como «grave» para la paz e instó a negociar un nuevo marco «sin demora». Advirtió que el riesgo de uso de un arma nuclear es «el más alto en décadas». Rusia declaró que las partes ya no están obligadas por el tratado, pero actuará de «forma responsable». Estados Unidos ha mostrado menos preocupación, señalando que buscaría un «mejor acuerdo».
Antecedentes de desmantelamiento
La expiración del New START sigue a la caída de otros tratados de control de armas. Entre ellos figuran el Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio, el Tratado de Cielos Abiertos y el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa. Este patrón ha llevado a advertencias, como la del exjefe de las fuerzas armadas británicas, el almirante Sir Tony Radakin, quien señaló que la arquitectura de seguridad mundial «ahora corre el riesgo de desmoronarse».
Carrera de modernización y futuro incierto
Ambas potencias ya están modernizando sus fuerzas nucleares. Rusia desarrolla nuevos sistemas como el torpedo autónomo Poseidón y el misil de crucero Burevestnik. Estados Unidos, Rusia y China trabajan en misiles hipersónicos de largo alcance. Expertos como Darya Dolzikova, de RUSI, señalan que estas capacidades expandidas y la «creciente prominencia» de las armas nucleares dificultarán un nuevo pacto. Las negociaciones para un sucesor están estancadas, con desacuerdos sobre la inclusión de China por parte de EE.UU., y de Francia y el Reino Unido por parte de Rusia.