La corona de la emperatriz Eugenia, aplastada pero intacta tras el robo en el Louvre
La corona de la Emperatriz Eugenia, robada del Louvre en octubre, resultó deformada pero casi intacta. Falta un águila de oro, pero conserva casi todas sus piedras preciosas. Un comité experto supervisará su restauración completa.
Corona de la Emperatriz Eugenia queda aplastada pero intacta tras robo en Louvre
La corona de diamantes y esmeraldas de la Emperatriz Eugenia resultó “deformada” pero “casi intacta” y puede restaurarse totalmente tras el robo en el Museo Louvre de París en octubre. Los ladrones la dejaron caer al huir.
Daños evaluados y plan de restauración
El Louvre ha emitido las primeras fotografías de la pieza desde el asalto. La corona del siglo XIX está aplastada porque los ladrones intentaron extraerla por un agujero estrecho que serraron en la vitrina. Falta uno de sus ocho águilas de oro, pero conserva sus 56 esmeraldas y 1.344 de sus 1.354 diamantes. Un comité experto, liderado por la presidenta del museo Laurence des Cars, supervisará una restauración que no requerirá reconstrucción.
Detalles del asalto y consecuencias
El robo ocurrió el 19 de octubre. La banda usó un vehículo con plataforma elevadora robado para acceder a la Galería de Apolo. Dos individuos entraron con herramientas eléctricas, amenazaron a los guardias y cortaron el cristal de dos vitrinas. Estuvieron dentro menos de cuatro minutos antes de escapar en dos scooters. La policía ha detenido a cuatro presuntos autores, pero el cerebro del golpe sigue en libertad. Siete otras joyas robadas, incluida una tiara de Eugenia, siguen desaparecidas.
Antecedentes del golpe en la Galería de Apolo
Los ladrones sustrajeron joyas por un valor estimado de 88 millones de euros. Utilizaron una plataforma elevadora mecánica montada en un vehículo robado para alcanzar un balcón cercano al río Sena y acceder a la Galería de Apolo, donde se exhibían las piezas.
Cierre: Implicaciones y estado de la investigación
El museo ha trasladado sus joyas a una cámara acorazada de alta seguridad del Banco de Francia. La investigación judicial continúa abierta para localizar al organizador del robo y recuperar el resto del botín, que permanece sin aparecer.