Brasil aprueba el cultivo de cannabis medicinal mientras la ciencia cuestiona su eficacia
Brasil aprueba el cultivo nacional de cannabis para uso médico, buscando abastecer un mercado de R$ 1.000 millones. La decisión contrasta con revisiones científicas que cuestionan la eficacia de estos tratamientos para el dolor crónico o la ansiedad.
Brasil autoriza el cultivo nacional de cannabis médico ante dudas científicas globales
La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) aprobó por unanimidad el cultivo doméstico de cannabis para uso médico. La medida busca abastecer un mercado que facturó cerca de R$ 1.000 millones en 2025. Esta decisión contrasta con la publicación de dos grandes revisiones científicas que cuestionan la eficacia de estos tratamientos.
Una regulación que cambia el mercado farmacéutico
La resolución de ANVISA permite el cultivo con un límite de 0.3% de THC y el uso de cannabidiol en farmacias magistrales. También establece un programa piloto para asociaciones de pacientes. El sector espera que la producción nacional reduzca los precios para los aproximadamente 670.000 usuarios brasileños.
La ciencia presenta evidencias limitadas
Una revisión de JAMA que analizó 2.500 estudios concluyó que las pruebas son insuficientes para tratar el dolor crónico, la ansiedad o el insomnio. Los usos con evidencia sólida se limitan a las náuseas por quimioterapia, la pérdida de apetito por VIH y ciertas epilepsias infantiles. Los datos también señalan que el 29% de los usuarios médicos desarrolla dependencia.
Un contexto internacional de retroceso
La decisión brasileña se produce mientras otros territorios revierten políticas de liberalización. Oregón recriminalizó las drogas en 2024, Ámsterdam prohibió fumar cannabis en público y Tailandia desmanteló miles de dispensarios en 2025. Estos movimientos fueron respuesta a problemas de salud pública y seguridad.
La repercusión y las críticas locales
El psiquiatra Ronaldo Laranjeira de la Universidad Federal de São Paulo (UNIFESP) calificó la regulación como «una bizarrice» impulsada por grupos de presión. La Asociación Brasileña de Psiquiatría sostiene que «la marihuana médica no existe». Señalan el aumento de la potencia del THC y la prevalencia de su consumo en el país.
Brasil apuesta donde otros retroceden
El gobierno brasileño confía en poder regular el sector con éxito, a diferencia de las experiencias internacionales recientes. La viabilidad a largo plazo de esta apuesta dependerá de la evidencia científica, que actualmente no respalda la mayoría de los usos terapéuticos populares.