Cuba se queda sin combustible para aviones, cancelando vuelos y desviando rutas
Cuba notifica la falta de combustible para aviones, afectando a sus nueve aeropuertos internacionales por un mes. Aerolíneas como Iberia desvían vuelos y Air Canada los suspende, impactando gravemente al sector turístico.
Cuba cancela vuelos y desvía rutas por falta de combustible para aviones
Cuba se queda sin combustible para aviones este lunes 10 de febrero. Las autoridades cubanas notificaron a las aerolíneas a través del sistema NOTAM. La medida afecta a los nueve aeropuertos internacionales del país y tiene validez inicial de un mes.
Aerolíneas reaccionan con desvíos y suspensiones
Las compañías aéreas con rutas diarias a la isla tomaron medidas de emergencia. Las españolas Air Europa e Iberia incluirán una parada técnica en República Dominicana para repostar en sus vuelos desde La Habana a Madrid. Air Canada suspendió de forma inmediata sus servicios a Cuba. Otras aerolíneas canadienses reajustan frecuencias y ofrecen cancelaciones sin penalización.
Impacto inmediato en el sector turístico
La falta de combustible afecta al turismo, un sector esencial. Varios hoteles, principalmente en Varadero y cayos del norte, han cerrado y transferido turistas a otras instalaciones. La medida forma parte de la ‘compactación de infraestructuras hoteleras’ del gobierno cubano. La cadena Meliá cerró tres instalaciones de forma provisional.
Antecedentes: Un bloqueo petrolero escalonado
La situación deriva del estrangulamiento petrolero de Estados Unidos. Este bloqueo acabó con los envíos de Venezuela el 3 de enero. Posteriormente, una orden del 29 de enero amenazó con aranceles a los países que suministren crudo a Cuba. México, un proveedor clave en 2025, suspendió los envíos de petróleo y envió ayuda humanitaria.
Cierre: Crisis económica agravada por la presión externa
La presión estadounidense impacta en una crisis económica profunda. El Centro de Estudios de la Economía Cubana estima una contracción del PIB del 5% en 2025. El organismo habla de un ‘modelo económico agotado’. Para 2026, prevé un escenario de incertidumbre, donde el objetivo gubernamental de un 1% de crecimiento se percibe como optimista.