Evo Morales se ausenta por quinta vez de su programa radial mientras sigue vigente su orden de captura
El expresidente boliviano Evo Morales no participa en su programa radial por quinta semana consecutiva. La orden de aprehensión en su contra sigue vigente, mientras surgen videos que intentan mostrar su paradero en el trópico de Cochabamba.
Evo Morales falta a su programa por quinta semana con orden de captura vigente
El expresidente Evo Morales no participó en su programa radial por quinta semana consecutiva. El Ministerio Público mantiene vigente la orden de aprehensión en su contra, cuya ejecución corresponde a la Policía. El candidato Carlos Subirana publicó un video este domingo donde aparece con Morales en el trópico de Cochabamba.
Ausencia prolongada y versiones contradictorias
La ausencia de Evo Morales de su programa en Radio Kawsachun Coca (RKC) se extiende desde el 4 de enero. Inicialmente, allegados alegaron una infección de dengue. Posteriormente, dirigentes como el exsenador Leonardo Loza indicaron que estaba «resguardado en una región del país» por recomendación médica. Loza ha asumido el control de las concentraciones políticas en el trópico.
El Gobierno descarta fuga y Subirana muestra video
El Gobierno negó que Morales haya salido del país. Afirma que la inteligencia policial tiene certeza de su permanencia en Lauca Ñ. En paralelo, el candidato Carlos Subirana mostró un video donde aparece con el expresidente, supuestamente grabado este domingo en las instalaciones de la radio.
Antecedentes: una orden judicial pendiente
La última declaración oficial sobre el caso la dio el fiscal general Roger Mariaca el 30 de enero. Reiteró que la orden de aprehensión contra el expresidente continúa vigente y que la Policía Boliviana, bajo dependencia del Ministerio de Gobierno, es la responsable de ejecutarla.
Cierre: silencio y vigilia en el refugio
La situación mantiene en suspenso a las instituciones. Mientras el Ministerio Público insiste en la orden, las bases de Morales en Lauca Ñ mantienen un pacto de silencio y vigilias, restringiendo el acceso a su refugio. El caso sigue su curso entre ausencias públicas y una captura no ejecutada.