Pacientes peregrinan más de tres meses por consultas y cirugías en Bolivia
El Ministerio de Salud advierte del colapso funcional del SUS. Los pacientes esperan 90 días o más para citas o cirugías en hospitales saturados, que atienden en pasillos por déficit de camas y arrastran deudas millonarias.
Pacientes esperan tres meses para consulta o cirugía en sistema público boliviano
El Ministerio de Salud advierte de un «colapso funcional» del Sistema Único de Salud (SUS). Los pacientes peregrinan 90 días o más para obtener una ficha con especialistas o una intervención quirúrgica en hospitales de tercer nivel, que se encuentran saturados.
Colapso hospitalario y déficit crítico
El diagnóstico ministerial evidencia que los establecimientos de primer y segundo nivel están debilitados. La gran mayoría de los centros de primer nivel solo funcionan seis horas y carecen de laboratorio, lo que obliga a los pacientes a múltiples traslados. Los hospitales de segundo nivel tienen una cartera de servicios limitada, derivando casos al tercer nivel, que está colapsado. El déficit crítico de camas provoca que los pacientes sean atendidos en pasillos, camillas improvisadas o sus propias sillas de ruedas.
Deudas millonarias y burocracia
La crisis se agrava por deudas acumuladas desde 2022 que superan los 450 millones de bolivianos al SUS, al programa cáncer y a otros fondos. También existe una deuda de 15 millones de dólares con la OMS/OPS. Trabas administrativas burocráticas impiden el abastecimiento de medicamentos y la gestión ágil de recursos.
El rostro de la crisis: pacientes en espera
Ciudadanos como Susana Villavicencio llevan cuatro meses esperando una cirugía de tiroides, viéndose afectados además por paros médicos. Otros, como Gustavo Santos, de 66 años, enfrentan la falta de coordinación entre centros y deben rehacer documentación completa para ser atendidos, agravando su condición médica.
Antecedentes: un sistema heredado en crisis
La ministra de Salud y Deportes, Marcela Flores Zambrana, afirmó que la actual gestión heredó un sistema sanitario marcado por la fragmentación, el colapso hospitalario, la escasez de insumos y una pesada carga administrativa.
Cierre: plan de reingeniería del sistema
El Ministerio de Salud, a través del viceministro José Luis Ríos, apunta a crear un sistema integrado y a una reforma normativa. Se busca revertir que más del 70% del financiamiento del SUS se destinara a servicios privados en gestiones anteriores. La reingeniería implica una redistribución de recursos humanos, financieros y de infraestructura entre el nivel central, las gobernaciones y los municipios.