El bidet desconcierta a visitantes en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina
Los bidés instalados en los alojamientos de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 han generado desconcierto entre atletas y periodistas de otros países, generando un fenómeno viral en redes sociales y reavivando el interés por este artefacto común en Italia.
Los bidés desconciertan a visitantes en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026
Atletas y periodistas internacionales se preguntan sobre la utilidad del bidé en los alojamientos de los Juegos de Milán Cortina. Este accesorio, común en los hogares italianos, genera desconcierto entre visitantes de otros países, según reportes de prensa y redes sociales.
Confusión inicial y difusión en redes
La periodista Alicia Lewis de una cadena estadounidense preguntó en TikTok si el artefacto en su baño era un bidé. Un reporte de la Associated Press señaló que atletas grababan videos con reacciones de sorpresa. La confusión en redes ha disminuido, pero el interés por el bidé ha aumentado.
Un invento con siglos de historia
El artefacto se inventó en Francia a principios del siglo XVIII, aunque su inventor es desconocido. Su nombre proviene de un término para ponis, por la postura que se adopta. La primera evidencia en Italia data de 1720.
La implantación legal del bidé en Italia
La reina María Carolina de Habsburgo-Lorena lo instaló en el Palacio de Caserta a finales del siglo XVIII. Su difusión masiva en Italia llegó tras la Segunda Guerra Mundial. Desde 1975 es obligatorio por ley en cada vivienda privada con baño.
Distribución global y variantes
Además de Italia, es común en Grecia, Turquía, Finlandia, Argentina, Uruguay, Paraguay y el norte de África. En Japón, se ha fusionado con el inodoro en el «washlet», que incorpora chorros automáticos.
Un debate con implicaciones ambientales
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expresó su deseo de instalar bidés en la residencia oficial. El Departamento de Protección Ambiental de la ciudad destacó que «más bidés = menos toallitas húmedas», reduciendo el papel que se desecha.
Un futuro lejos de desaparecer
Aunque su adopción generalizada en Estados Unidos parece improbable, el bidé sigue expandiéndose y no muestra señales de desaparecer.