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Brasil debate reducir la semana laboral pese a su baja productividad

El Congreso brasileño debate una enmienda para reducir la semana laboral de 44 a 36 horas para 2030. Un estudio advierte que la medida podría eliminar 600.000 empleos formales y reducir el PIB, en un contexto de baja productividad del país.

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Congreso brasileño debate reducir la semana laboral a 36 horas

Un estudio advierte que la reforma podría eliminar 600.000 empleos formales. La Cámara de Diputados analiza una enmienda constitucional para acortar la jornada. La baja productividad del país pone en duda la viabilidad económica de la medida.

La productividad brasileña, lastre para la reforma

Los datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sitúan a Brasil en el puesto 94 de 184 países en productividad laboral. Su producción por hora es menos de la mitad que la de Japón, la economía más débil del G7. El crecimiento anual de la productividad en Brasil es de un 0,5%, una tercera parte del promedio de los mercados emergentes.

Impacto económico estimado

Un estudio del Centro de Liderança Pública (CLP) proyecta consecuencias negativas. La reducción horaria podría suponer una caída del 2% en la producción formal y un recorte del 0,7% en el Producto Interior Bruto (PIB), unos 88.000 millones de reales. El análisis se basa en la experiencia de Portugal, donde una reducción similar elevó los salarios por hora un 9,2%, pero costó un 1,7% del empleo.

El proceso político y los actores

El presidente de la Cámara, Hugo Motta, envió la enmienda a comisión y prevé una votación en el pleno para mayo. El presidente Lula ha convertido esta reforma en un pilar de su campaña para la reelección en octubre. Los analistas señalan que ambos podrían obtener más beneficio político prometiendo la medida que aprobándola antes de los comicios.

Detalles de la propuesta

La enmienda propone eliminar el sistema laboral 6×1 y reducir progresivamente la jornada máxima de 44 a 36 horas semanales para 2030. También garantizaría dos días consecutivos de descanso. Actualmente, los brasileños trabajan una media de 38,9 horas a la semana.

Antecedentes: Un ritmo laboral extendido

Millones de empleados de comercio, restauración y almacenes en Brasil conocen el ritmo de trabajo de seis días seguidos y uno de descanso. El Congreso decide ahora si ponerle fin, en un debate que choca con la realidad de la baja productividad del país.

Cierre: Una reforma con implicaciones profundas

La discusión sobre la semana laboral más corta enfrenta el deseo social de mayor descanso con los límites estructurales de la economía brasileña. Su aprobación dependerá de una compleja evaluación entre coste laboral, competitividad y bienestar social.

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