El Pentágono planea una campaña militar prolongada contra Irán si Trump lo ordena
El Pentágono planifica operaciones sostenidas durante semanas contra Irán, según fuentes. El plan se activaría si el presidente Trump da la orden, marcando un giro en la política de sanciones.
Pentágono prepara campaña militar prolongada contra Irán a la espera de orden de Trump
El Pentágono planifica operaciones sostenidas durante varias semanas contra Irán, según fuentes a Reuters. Esto ocurre mientras el presidente Donald Trump afirma que un cambio de régimen en el país sería «lo mejor». En paralelo, Estados Unidos refuerza su presencia militar en Oriente Medio con el envío de un segundo portaaviones.
Preparativos para una escalada militar
Dos funcionarios estadounidenses revelaron que el Ejército se alista para una posible campaña prolongada si el mandatario republicano da la orden. Este escenario marcaría un giro significativo respecto a la política de sanciones económicas aplicada hasta ahora.
Discurso político a favor del cambio de régimen
Donald Trump endureció su retórica, declarando que un reemplazo del liderazgo clerical iraní sería beneficioso. Aseguró que «hay personas» que podrían asumir el poder en una transición, aunque no precisó nombres. El ayatolá Alí Jameneí no había respondido públicamente a estas declaraciones.
Refuerzo militar y contexto de presión
Los movimientos castrenses incluyen la movilización a Oriente Medio del portaaviones desplegado previamente en la operación de captura de Nicolás Maduro. Este despliegue se enmarca en la presión de Washington para que Teherán acepte un nuevo acuerdo que limite su programa nuclear.
Antecedentes de una relación tensa
La planificación militar y el discurso político ocurren en medio de una renovada presión de Estados Unidos sobre Irán para lograr un pacto nuclear. Trump criticó a las autoridades iraníes, afirmando: «Durante 47 años han estado hablando y hablando y hablando. Mientras tanto, hemos perdido muchas vidas».
Cierre: Implicaciones de una confrontación
El lanzamiento de operaciones prolongadas aumentaría el riesgo de una desestabilización regional en un contexto ya marcado por conflictos abiertos. Además, eleva la tensión diplomática y abre la puerta a un escenario de confrontación directa si fracasan las negociaciones.