Exposición revela que la manipulación fotográfica es tan antigua como la propia fotografía
El Rijksmuseum exhibe «Fake! Early Photo Collages and Photomontages», una muestra que revela la manipulación de imágenes desde 1860 hasta 1940. La exposición desmonta el mito de la veracidad fotográfica, presentando montajes hechos por diversión, publicidad o crítica política.
Exposición del RIJKSMUSEUM muestra falsificaciones fotográficas desde 1860
La manipulación de imágenes es inherente a la fotografía desde sus inicios, según revela la muestra «Fake! Early Photo Collages and Photomontages». La exposición, abierta hasta el 25 de mayo de 2026, presenta obras creadas entre 1860 y 1940 que desmontan la idea de veracidad fotográfica.
La falsificación como práctica histórica
El comisario Hans Rooseboom afirma que la manipulación «forma parte de toda la historia de la fotografía». Las técnicas incluían trucos de cuarto oscuro, dobles exposiciones y montajes con tijeras y pegamento. A diferencia de la actualidad, no existían restricciones éticas para producir imágenes no realistas durante ese período.
De los «Cuentos Exagerados» a la publicidad
Un género popular fueron las «Exageraciones» o «Tall Tales», como la postal «Taking our Geese to market» (1909), que magnificaba productos para fines de marketing regional. Con el siglo XX, la fotografía asumió un rol creciente en la publicidad, creando un lenguaje visual dinámico mediante fotomontajes.
Del entretenimiento a la crítica política
Rooseboom indica que tres cuartas partes de las imágenes tempranas se hicieron «por diversión», como el montaje «Collision between a car and a steamroller» (1915). En un giro, el fotomontaje también sirvió para crítica política. John Heartfield creó obras para la publicación AIZ, como «Mimicry» (1934), que alertaba sobre los peligros del régimen nazi.
Antecedentes en el cuarto oscuro
La exposición presenta obras como «Daydream» (c. 1870–1890), un truco de cuarto oscuro donde se protegía parte del papel fotográfico de la luz para añadir un segundo negativo. Estas técnicas sugerían los pensamientos del sujeto y ampliaban las posibilidades narrativas del medio.
Implicaciones para la percepción actual
La muestra cuestiona la noción de verdad fotográfica, que según Rooseboom surgió principalmente con las revistas ilustradas de los años 30. La manipulación histórica demuestra que la desconfianza hacia la imagen no es un fenómeno exclusivo de la era digital. La exposición establece un paralelismo con herramientas actuales como los deepfakes.