Comunidades del Amazonas alertan que la voladura de rocas para una ruta de navegación acabará con la pesca
El gobierno brasileño inicia detonaciones en el río Tocantins para crear un canal navegable y exportar soja. Comunidades y científicos denuncian daños irreversibles a un ecosistema único y la exclusión de pescadores de compensaciones.
Gobierno brasileño inicia explosiones en rocas del Amazonas para ruta de barcos
El Departamento Nacional de Infraestructura de Transporte (DNIT) ejecuta un proyecto para crear un canal navegable de 43 km en el río Tocantins, en la Amazonia brasileña. Las detonaciones en la zona rocosa conocida como Pedral do Lourenção buscan facilitar la exportación de soja y minerales.
Comunidades ribereñas excluidas de protección oficial
Líderes como Ronaldo Macena y Erlan Moraes denuncian que el gobierno no los reconoce como pueblos tradicionales «impactados». Esto excluye a miles de pescadores de compensaciones. El Ministerio Público Federal (MPF) presentó una demanda señalando que los medios de vida y la seguridad alimentaria están en riesgo. DNIT afirma haber cumplido con todos los requisitos socioambientales.
Un ecosistema único amenazado
Científicos comparan el Pedral do Lourenção con «una Galápagos subacuática». El ictiólogo Leandro Sousa advierte que las explosiones destruirán especies que no existen en otro lugar. El plan de mitigación de DNIT y la firma de ingeniería DTA Engenharia incluye cortinas de burbujas y disparos de advertencia. Expertos como Alberto Akama sostienen que estos métodos no funcionarán y que la mortalidad de peces no podrá verificarse sin técnicas de telemetría.
Compensaciones consideradas insuficientes por los pescadores
DTA Engenharia registró 2,026 pescadores para recibir una compensación equivalente a un salario mínimo durante las obras. Pescadores como Josias Pereira de Souza rechazan esta cifra, alegando que sus ingresos reales son muy superiores. DNIT defiende su estudio socioambiental, mientras que las comunidades acusan que el 69% de los entrevistados eran de zonas urbanas y no ribereñas.
Preocupación por impactos futuros y falta de consulta
Las licencias ambientales del Instituto Brasileño del Medio Ambiente (IBAMA) cubren solo las explosiones y el dragado, no el impacto del futuro tráfico de barcazas. La líder quilombola Maria José Brito teme que el dragado afecte los niveles de agua de los afluentes. El Secretario de Comunidades Tradicionales, Edel Moraes, subraya la necesidad de una consulta libre, previa e informada. Una carta abierta del Instituto Zé Claudio y Maria califica la decisión judicial de permitir las obras como «injusta, violenta e impuesta».
Cierre: Recurso pendiente y advertencias científicas
El MPF presentó un nuevo recurso el 23 de febrero contra la licencia para las explosiones. Científicas como Cristiane Cunha argumentan que se necesita al menos un año de estudio para establecer una línea base real de la pesca, y no cuatro meses como propone la empresa. El proyecto avanza en medio de disputas legales y advertencias sobre daños irreversibles a la biodiversidad y las culturas locales.