Pakistán lanza ofensiva aérea contra Afganistán y declara «guerra abierta»
Pakistán ha lanzado una ofensiva aérea sobre Afganistán, declarando una guerra abierta. Los ataques, con al menos 274 muertos, responden a años de tensiones por acusaciones de refugio a terroristas. China y Rusia intentan mediar.
Pakistán bombardea Kabul y Kandahar y declara guerra abierta a los talibanes
Pakistán ha lanzado una ofensiva aérea sobre Afganistán, declarando una guerra abierta. Los ataques, con al menos 274 muertos afganos, responden a años de tensiones por acusaciones de refugio a terroristas. China y Rusia intentan mediar.
Una escalada militar fronteriza
La Fuerza Aérea de Pakistán bombardeó Kabul, Kandahar y Paktika. Afganistán respondió con un ataque transfronterizo. El ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Muhammad Asif, declaró: «Nuestra paciencia se ha desbordado. Ahora es una guerra abierta entre nosotros». Ambos bandos intercambiaron disparos en la frontera y se acusaron de violar un alto el fuego negociado en Qatar.
El balance de fuerzas en conflicto
Pakistán cuenta con 660.000 efectivos y 465 aviones de combate. Afganistán tiene unas fuerzas talibanes más reducidas, con 172.000 efectivos y equipamiento en parte de la era soviética. Cada parte afirma haber causado más bajas de las que el oponente reconoce.
El detonante: el refugio a grupos insurgentes
Pakistán acusa a Kabul de dar refugio al Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) y a insurgentes baluches. Asif afirmó que los esfuerzos para que Afganistán frene al TTP «fracasaron». También alegó que los talibanes están convirtiendo el país «en una colonia de la India», principal rival de Pakistán.
La postura afgana y la mediación internacional
El portavoz talibán Zabihullah Mujahid dijo no desear la guerra y preferir el diálogo. Mientras, China y Rusia intentan mediar. La ONU instó a las partes a cumplir el derecho internacional y proteger civiles.
Antecedentes de una paciencia agotada
La decisión militar paquistaní se tomó tras años de tensiones fronterizas. La presencia del grupo terrorista TTP en la frontera y sus permanentes ataques, sumados a la presencia de guerrilleros baluches en Afganistán, llevaron a Islamabad a actuar.
Cierre: Hostilidades abiertas y estabilidad regional
El conflicto marca un punto de no retorno en las relaciones entre Islamabad y el gobierno talibán. Las implicaciones afectan la estabilidad regional, con potencias como China y Rusia observando y mediando, mientras la escalada militar continúa.