Régimen Penitenciario anuncia informe para definir si San Pedro deja de recibir internos
Un informe técnico determinará si el penal de San Pedro, en Bolivia, deja de recibir nuevos internos debido al hacinamiento extremo. La medida busca redirigir a los reclusos a otros centros con capacidad disponible.
Informe técnico decidirá si el penal de San Pedro deja de recibir nuevos internos
Un informe técnico de capacidad definirá si el penal de San Pedro deja de recibir nuevos internos. El coronel Daniel Mérida, director general de Régimen Penitenciario, anunció la medida para contener el hacinamiento extremo. El plan incluye notificar a las autoridades judiciales para que deriven nuevos casos a otros centros con cupo.
Medida inmediata ante el colapso
El director de Régimen Penitenciario, coronel Daniel Mérida, solicitó un reporte detallado a la Dirección Nacional de Seguridad Penitenciaria. “Con base en criterios técnicos debemos establecer si la capacidad ha sido rebasada; si el informe confirma el colapso, actuaremos en consecuencia”, señaló. El objetivo es que los jueces dejen de derivar nuevos privados de libertad a San Pedro y los envíen a centros como Chonchocoro y Patacamaya.
Un problema estructural con cifras críticas
Mérida reconoció que la sobrepoblación es un problema estructural. A fines de 2024, el sistema penitenciario nacional tenía un hacinamiento general del 105%, con 32.035 personas para una capacidad de 15.598. En San Pedro, la situación es más grave: diseñado para 1.200 internos, albergaba a 3.836 en 2023, un 220% de sobrepoblación. El uso excesivo de la detención preventiva, que alcanza al 65% de la población, agrava el problema.
Soluciones a largo plazo en cartera
Como solución de fondo, Mérida apuesta por proyectos de infraestructura. Existe un proyecto de ley en la Asamblea Legislativa Plurinacional para construir nuevos pabellones y cárceles de gran escala, específicamente en Chonchocoro y Palmasola. Estas obras, con respaldo de entidades internacionales, buscan un descongestionamiento real y el cumplimiento de estándares de seguridad.
Antecedentes de un sistema saturado
El sistema penitenciario boliviano arrastra un severo problema de hacinamiento. A fines de 2024, registraba 32.035 personas privadas de libertad para una capacidad instalada de 15.598, lo que representa un hacinamiento general del 105%. El penal de San Pedro es uno de los más afectados.
Implicaciones para el sistema judicial
La posible declaración de colapso en San Pedro obligaría a redirigir el flujo de nuevos internos. Esto implica una coordinación formal con el órgano judicial para que utilice otros centros penitenciarios. La medida busca garantizar condiciones de vida más dignas y evitar el colapso total del sistema.