Las universidades bolivianas enfrentan el reto de innovar carreras tradicionales
El 34,2% de mujeres accede a la universidad en Bolivia, pero persiste una brecha entre formación y empleabilidad. Expertos instan a incluir competencias blandas y repensar perfiles.
Las universidades bolivianas afrontan el reto de innovar carreras tradicionales
El 34.2% de las mujeres accede a educación superior en Bolivia, según el Censo 2024. A pesar del crecimiento en el acceso, existe una brecha entre la formación académica y la empleabilidad real, lo que exige replantear los contenidos educativos.
Brecha entre formación y mercado laboral
Un informe de la Universidad de Cambridge señala que los candidatos de instituciones bien valoradas son 40 % más propensos a recibir respuestas positivas de empleadores formales. Sin embargo, la formación tradicional basada en conocimientos técnicos ya no es suficiente. Mikel Etxaburu, docente de la Universidad de Mondragón, explica que el mercado demanda competencias blandas como trabajo en equipo, asertividad y escucha.
Expansión cuantitativa frente a calidad
La educación superior en América Latina enfrenta una tensión entre la expansión cuantitativa y la calidad real. Etxaburu afirma que la sociedad se vuelve más individualizada y que se necesita un antídoto: empatía, compromiso y trabajo en grupo.
Repensar los perfiles profesionales
La innovación no pasa solo por introducir nuevas carreras tecnológicas, sino por cuestionar la construcción de perfiles. Etxaburu sostiene que lo tradicional sirve como punto de partida, pero el objetivo es el futuro. Las universidades deben preguntarse cómo articular lo técnico con lo humano y cómo preparar para trabajos que aún no existen.
Unifranz como ejemplo de transformación
La Universidad Franz Tamayo (UNIFRANZ) ha integrado innovación pedagógica, desarrollo de habilidades técnicas y humanas, y tecnología con un enfoque centrado en la persona. Etxaburu señala que UNIFRANZ busca formar personas y futuro para que Bolivia sea mejor.
Encrucijada de la educación superior
Las universidades, públicas y privadas, enfrentan la disyuntiva entre formar profesionales para el empleo del presente o transformarse para construir el mañana. La respuesta requiere una reconfiguración profunda de lo que se entiende por educación superior.