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Reino Unido niega a EE.UU. el uso de sus bases para ataques ofensivos contra Irán

El primer ministro británico, Keir Starmer, y el gobierno español rechazan la solicitud estadounidense de utilizar sus bases para ataques ofensivos contra Irán. Alegan falta de base legal y de un plan post-conflicto, evocando los errores de la guerra de Irak.

Donald Trump y Keir Starmer.
Donald Trump y Keir Starmer. / AP / Clarín

Reino Unido y España niegan bases a EE.UU. para ofensiva contra Irán

El primer ministro británico, Keir Starmer, rechazó la solicitud de Donald Trump de utilizar bases británicas para ataques ofensivos contra Irán. España secundó la negativa. La decisión se basa en la ilegalidad percibida de la acción y en la falta de un plan para después del conflicto.

Fractura en la OTAN por el liderazgo de Trump

La negativa británica evidencia la desconfianza de aliados europeos hacia la estrategia de Trump. Fuentes del gobierno británico consideran que “no hay ni un plan ni una organización” para el día después y ven el conflicto como “una agenda de Israel”. Militares británicos creen que sería una guerra larga, no de cuatro semanas como proyecta Trump.

Trump responde con críticas a Starmer

Donald Trump calificó de “muy triste” el estado de la relación con el Reino Unido. En declaraciones a The Sun, elogió a Francia y al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, mientras señalaba que el Reino Unido “ha sido muy diferente”. Trump sugirió que la decisión de Starmer podría buscar cortejar a votantes musulmanes.

La guerra alcanza suelo europeo en Chipre

Un dron impactó en la base británica RAF Akrotiri en Chipre, causando daños menores. Se cree que el dron provenía de Líbano, controlado por Hezbollah. Reino Unido y Francia enviarán refuerzos navales y sistemas antidrones a la isla para defender sus bases. Irán advirtió a Europa que participar sería considerado un “acto de guerra”.

Antecedentes: El fantasma de Irak

Starmer justificó su decisión en los errores de la guerra de Irak, afirmando que cualquier acción del Reino Unido debe tener “una base legal y un plan viable”. El gobierno británico no participará en “ataques ofensivos”, aunque sí permitirá el uso de sus bases para acciones defensivas en la región.

Cierre: Implicaciones para la coalición

La negativa de aliados clave plantea un problema logístico para la campaña de EE.UU. y muestra una fractura en la cohesión de la OTAN en el Mediterráneo. La desconfianza hacia el plan de Trump y el temor a un conflicto prolongado dificultan la unidad de la alianza frente a Irán.

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