Irán ataca Tel Aviv con misiles e Israel responde bombardeando instalaciones petroleras
Los residentes de Tel Aviv disponen de entre cuatro y seis minutos para ponerse a salvo tras una alerta, debido a daños en los sistemas de radar. Los ataques dejan heridos y daños materiales.
Alertas antimisiles en Tel Aviv dan solo minutos para buscar refugio
Los residentes de Tel Aviv tienen entre cuatro y seis minutos para ponerse a salvo tras una alerta, debido a daños en los sistemas de radar. Este domingo se registraron más de una docena de ataques en el centro de Israel, en el marco de un intercambio de ataques con Irán.
Una carrera contrarreloj en la autopista
Durante un ataque, los conductores en la autopista Kvish 6 deben detenerse y buscar refugio inmediato. El procedimiento llevó a un grupo de personas a refugiarse en un terraplén, donde escucharon la intercepción de un misil por el sistema de defensa «cúpula de hierro».
Las bombas de racimo y sus efectos
La policía israelí informó que los ataques dejaron seis heridos y daños en viviendas y edificios. Se señala que Irán estaría usando bombas de racimo, armas de efecto indiscriminado prohibidas por el derecho internacional humanitario, según denunció Amnistía Internacional.
La vida en estado de alerta permanente
Las escuelas permanecen cerradas y el metro no funciona, al habilitarse sus estaciones como refugios. Las reuniones están limitadas a 50 personas y los empleados solo pueden acudir a trabajos que cuenten con espacios protegidos, en un intento por mantener cierta normalidad.
Antecedentes: Una semana de «operación furia épica»
Este intercambio de ataques, denominado «operación furia épica», lleva más de una semana. Incluye ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra instalaciones estratégicas en Irán, que ha respondido con ataques sobre Israel.
Cierre: Una guerra de desgaste con miras al largo plazo
La percepción en Tel Aviv es que el conflicto «va para largo», considerado como una guerra de desgaste. Esto persiste a pesar del relevo en el liderazgo supremo de Irán, con la designación de Mojtaba, hijo de Ali Khamenei.