La AIE aprueba la mayor liberación de reservas de petróleo por la guerra con Irán
La Agencia Internacional de la Energía liberará 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, la mayor distribución de emergencia de su historia. El objetivo es calmar los mercados y evitar cortes de suministro por la guerra y las interrupciones en el estrecho de Ormuz.
La AIE libera 400 millones de barriles de petróleo por la guerra con Irán
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) liberará 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas. La decisión, unánime entre sus 32 países miembros, es la mayor distribución de emergencia de su historia. Su objetivo es calmar los mercados y evitar cortes de suministro debido a la guerra y a las interrupciones en el estrecho de Ormuz.
Una respuesta colectiva a una crisis sin precedentes
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, afirmó que los retos del mercado son “sin precedentes por su magnitud”. La cantidad acordada equivale a 20 días de flujos de petróleo a través del estratégico estrecho de Ormuz. El calendario de liberación variará según cada país miembro y se detallará más adelante.
El papel coordinador del G7 y la AIE
El G7 celebró conversaciones de urgencia y pidió a la AIE que evaluara la situación. Alemania, Austria y Japón ya habían anunciado que liberarían parte de sus reservas. La AIE, en una reunión extraordinaria, aprobó formalmente la liberación coordinada. El papel del G7 fue político, mientras que el de la AIE es técnico y de coordinación.
Antecedentes: Un estrecho bajo presión
Irán ha paralizado de facto el tráfico por el estrecho de Ormuz, por donde pasa un quinto del petróleo mundial. En respuesta a ataques de EEUU e Israel, Teherán ha atacado buques comerciales. El Ejército de EEUU destruyó 16 lanchas minadoras iraníes cerca del estrecho. Si este llegara a ser minado, los expertos señalan que podrían hacer falta semanas para despejarlo.
Cierre: Impacto en el mercado y flujos alternativos
El anuncio se produce mientras el precio del Brent se mantiene un 20% por encima del nivel previo a la guerra. Pese a las perturbaciones, parte del tráfico continúa, incluidos tránsitos ‘oscuros’ con sistemas de identificación apagados. Irán ha reanudado exportaciones a través de su terminal de Jask, lo que sugiere cierta capacidad para desviar crudo. Las exportaciones totales de la región están por debajo del 10% de los niveles anteriores a la guerra.