Irán intensifica ataques en el Golfo y eleva el temor a una escalada nuclear
La Agencia Internacional de la Energía coordina la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia, 400 millones de barriles, tras una escalada de ataques iraníes contra bases en el Golfo Pérsico, incluida una base italiana en Irak.
Irán ataca bases del Golfo y la AIE moviliza 400 millones de barriles de petróleo
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) coordina la mayor emisión de reservas de su historia. El anuncio se produce tras nuevos ataques iraníes a bases en la zona, incluida una base italiana en Irak. El objetivo es calmar los precios del combustible.
Escalada militar en el Golfo
Irán intensificó los ataques contra bases en la zona del Golfo. Un dron impactó en la base militar italiana de Erbil, en Irak, sin causar víctimas. También se reportaron bombardeos a bases en Dubái, Baréin, Kuwait y una base israelí en el Néguev.
Respuesta energética internacional
Italia pondrá en el mercado nueve millones de barriles de sus reservas estratégicas. Esta medida es parte del esfuerzo coordinado con otros miembros de la AIE, que recomienda inyectar 400 millones de barriles en el mercado global para frenar la suba de precios.
Preocupación y preparación en Italia
Los italianos aumentan la compra de alimentos y radios de onda corta por posibles cortes de energía. Aunque la ansiedad está controlada, el clima es más pesimista tras los ataques. En voz baja comienza a hablarse del peligro atómico.
Declaración del presidente iraní
El presidente Masoud Pezeshkian declaró que, para poner fin a la guerra, se deben aceptar los derechos de Irán y recibir reparaciones. También exige una obligación internacional para impedir que se repita la agresión.
Un conflicto que cambia de fase
La escalada en Medio Oriente ha alcanzado un punto de no retorno. Lo que eran enfrentamientos focalizados se ha desplazado al corazón del Golfo Pérsico, zona vital para el 20% del petróleo mundial. La diplomacia da paso a una guerra de desgaste.
Repercusión global e incertidumbre
La crisis genera una onda de choque en capitales europeas. Los gobiernos activan protocolos de emergencia por el temor al desabastecimiento energético y a una posible confrontación nuclear. La seguridad energética y la paz continental penden de un hilo.