Condenada por perjurio la supuesta estafadora Ekaterina Barrett
La justicia británica condena a Ekaterina Barrett a prisión suspendida y una multa por fraude y falsificación de documentos en un caso por un préstamo de 1,6 millones de libras impagado a una antigua amiga.
Juez condena a Ekaterina Barrett por fraude y falsificación en Londres
La justicia británica ha impuesto a Ekaterina Barrett una sentencia de cuatro meses de prisión suspendida y una multa de 100.000 libras. Esto ocurre tras un largo proceso por un préstamo impagado de 1,6 millones a una antigua amiga. La condena incluye delitos de perjurio y falsificación de documentos.
Una amistad que derivó en préstamos millonarios
Bridget Hutchcroft, propietaria de una tienda de moda de lujo en Knightsbridge, conoció a Ekaterina Barrett en 2017. Tras un favor inicial de cuidar a sus perros, la relación derivó en una serie de préstamos económicos. Hutchcroft afirma que transfirió más de un millón de libras, dinero destinado a la educación de su nieto y su jubilación, durante un periodo de vulnerabilidad por su salud mental.
El conflicto legal se intensifica
Barrett contrademandó a Hutchcroft, negando la deuda. Tras un acuerdo extrajudicial incumplido en 2021, el Tribunal Superior emitió en 2022 una sentencia firme por 1,6 millones de libras. Barrett solo ha abonado 100.000. La investigación judicial reveló que falseó documentos y mintió sobre sus activos bajo juramento, lo que motivó la condena penal.
Procesos paralelos en el extranjero
La repercusión legal de Barrett se extiende más allá del Reino Unido. En Mónaco, fue condenada por robo en 2024, un veredicto que recurre. Además, enfrenta un desahucio en el principado por impago de la hipoteca de su apartamento. En Liechtenstein, otro antiguo asociado ha ganado una demanda contra ella por 2,7 millones de libras.
Una búsqueda internacional de activos
Hutchcroft, con sus abogados, persigue los bienes de Barrett en varios países, incluido Israel. El objetivo es forzar la venta de propiedades para cobrar la deuda. La situación financiera real de Barrett, descrita en el pasado como una multimillonaria excéntrica, sigue sin estar clara para los acreedores.
De la vida de lujo a los tribunales
Ekaterina Barrett era una figura conocida en los círculos adinerados de Mayfair y Mónaco, con un estilo de vida ostentoso que incluía juegos de casino y compras de alta costura. Esta imagen contrasta con las actuales condenas por fraude y robo, y con el acoso de múltiples acreedores por deudas no saldadas.
Una deuda pendiente y un recurso persistente
Ocho años después del primer encuentro, Bridget Hutchcroft mantiene la acción legal para recuperar su dinero. El caso subraya las complejidades de las disputas civiles transfronterizas y la dificultad de ejecutar sentencias cuando la parte deudora tiene activos en múltiples jurisdicciones. El resultado final de esta búsqueda de justicia económica aún está por definirse.