Narcotraficante pagó 10.000 dólares para jugar con la camiseta 10 en Paraguay
El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset utilizó el fútbol para lavar dinero, pagando para jugar en Paraguay y comprando un club en Bolivia con identidad falsa. Fue capturado en Santa Cruz de la Sierra.
Marset pagó 10.000 dólares por la camiseta 10 en un club paraguayo
El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset utilizó el fútbol para lavar dinero. Fue capturado este viernes en Santa Cruz de la Sierra. Su vinculación con el deporte incluyó pagar para jugar en Paraguay y comprar un equipo en Bolivia con identidad falsa.
Una carrera futbolística financiada por el narcotráfico
Marset pagó 10.000 dólares en 2021 para usar la camiseta número 10 en el Deportivo Capiatá de Paraguay. No tenía cualidades deportivas, pero utilizaba el dinero del narcotráfico para mantenerse en el campo. En ese club paraguayo, era quien pagaba los sueldos y todos jugaban para él.
Su etapa en el fútbol boliviano
En Santa Cruz de la Sierra, compró el Club Leones de El Torno. Jugó con documentación falsa de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) bajo el nombre de Luis Paulo Amorim Santos. Logró ser habilitado en la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF) y rodeó el equipo de exjugadores profesionales con salarios altos.
El desmantelamiento de la operación
El 29 de julio de 2023, un allanamiento policial en su domicilio obligó a Marset a darse a la fuga. Las investigaciones posteriores implicaron a dirigentes de la ACF, como su entonces presidente Noel Montaño, detenido en Brasil por un supuesto soborno para habilitar al uruguayo. El equipo fue sancionado y descendido, y algunos de sus integrantes, incluido el entrenador, fueron a prisión.
Antecedentes: De Beckham a la falsa identidad
Marset tenía como objetivo convertirse en un nuevo ‘David Beckham’. En Bolivia, jugaba con el número 23 en honor a su ídolo. Sin embargo, su vínculo con el fútbol fue principalmente un escenario para lavar dinero del narcotráfico.
Cierre: Consecuencias deportivas y judiciales
La captura de Marset cierra una etapa donde utilizó el fútbol como fachada. Su caso dejó una estela de sanciones para el club que compró, procesos judiciales para dirigentes deportivos y la evidencia del uso del deporte para actividades ilícitas.