Cuba permitirá a cubanos en el exterior invertir en la isla
Cuba permitirá a cubanos residentes en el extranjero y sus descendientes invertir en la isla, en un intento por revitalizar su economía. El ministro de Comercio anunció la apertura a grandes inversiones, especialmente en infraestructura, mientras denuncia el bloqueo estadounidense.
Cuba permitirá inversiones de cubanos en el exterior y busca diálogo con empresas de EE.UU.
El ministro cubano de Comercio Exterior, Oscar Pérez-Oliva, anunció que los cubanos residentes en el extranjero y sus descendientes podrán invertir en la isla. La medida forma parte de un intento por revitalizar la economía. El anuncio se produce en un contexto de bloqueo energético estadounidense y de conversaciones confirmadas entre ambos gobiernos.
Una apertura económica en medio de la presión
El ministro Pérez-Oliva declaró a la cadena NBC que «Cuba está abierta a mantener una relación comercial fluida con empresas estadounidenses». Afirmó que esta apertura incluye inversiones, no solo pequeñas, sino también grandes, particularmente en infraestructura. El objetivo del gobierno es reactivar sectores como el turismo, la minería y la red eléctrica.
El bloqueo como obstáculo principal
Pérez-Oliva señaló que el bloqueo estadounidense es un factor que afecta estas transformaciones. Dicho bloqueo «priva del acceso a financiamiento, a tecnología, a mercados» y, específicamente en los últimos años, al combustible. Las autoridades cubanas afirmaron que no han recibido cargamentos de petróleo en los últimos tres meses.
Antecedentes: Diálogo en un clima de tensión interna
El presidente Miguel Díaz-Canel confirmó el viernes que Cuba mantiene conversaciones con la administración del presidente de EE.UU., Donald Trump. El propósito es identificar problemas bilaterales que necesitan una solución. Este diálogo se desarrolla mientras la isla enfrenta protestas por los cortes de luz, que incluyeron el ataque a una sede del Partido Comunista.
Cierre: Una estrategia con múltiples frentes
El gobierno cubano busca simultáneamente atraer capital extranjero y gestionar la presión política y económica de Washington. Las declaraciones oficiales combinan la oferta de apertura a la inversión con denuncias sobre los efectos del bloqueo, en un escenario interno marcado por el desabastecimiento y el malestar social.