Modelos de vivienda resiliente al clima avanzan lentamente en Bangladesh
Bangladesh avanza en modelos de vivienda asequible y resistente a ciclones e inundaciones. Proyectos piloto, como los del HBRC y BRAC, prueban materiales y diseños innovadores para proteger a comunidades vulnerables en el delta.
Bangladesh implementa viviendas resilientes ante desastres climáticos
Entre 2008 y 2024, 123 desastres causaron grandes desplazamientos en Bangladesh. El país, con un terreno bajo y una densa red fluvial, es vulnerable a ciclones, inundaciones y erosión. La vivienda segura es una necesidad de supervivencia, pero los modelos resilientes avanzan con lentitud.
Modelos emergentes para comunidades vulnerables
Varios actores promueven soluciones. El Centro de Investigación de Vivienda y Edificación (HBRC) aboga por materiales que cumplan cinco criterios: seguridad estructural, durabilidad, bajo mantenimiento, rentabilidad y bajo impacto ambiental. Una unidad costera autosuficiente de su laboratorio tiene un coste de 3.200 dólares.
Proyectos piloto en terreno
En diciembre de 2025, se inauguraron 690 viviendas de bajo coste en varios distritos. El proyecto, del gobierno con apoyo del Reino Unido y el PNUD, fue diseñado por Onushongo Bangladesh. Evitaron muros de ladrillo convencional usando bloques huecos. El coste por unidad en un edificio de varias plantas es de 5.000 a 6.500 dólares.
Refugios multipropósito costeros
La ONG BRAC ha construido 35 edificios de dos plantas en distritos costeros. Diseñados como «mini refugios anticiclónicos», resisten vientos de 280 km/h y pueden albergar a 40 personas y ganado. Cada edificio, construido con ladrillos tratados, cuesta unos 10.000 dólares.
Antecedentes: Una necesidad crítica en un delta vulnerable
Bangladesh es uno de los deltas más sensibles al clima. Los desastres recurrentes dejan cada año a decenas de miles de personas sin esperanza de volver a sus hogares. Más de la mitad de los hogares del país no son de hormigón, exponiendo a millones de familias a los impactos climáticos.
Cierre: Los obstáculos para la expansión
La adopción de materiales sostenibles es lenta por inercia cultural y de mercado. Existe la percepción de que lo más pesado es más fuerte. Un estudio de 2025 halló que el uso de materiales locales sostenibles es la práctica menos adoptada. Los expertos señalan la falta de códigos de construcción rurales específicos para zonas propensas a eventos climáticos como una brecha crítica. El Instituto de Investigación de Vivienda y Edificación (HBRI) desarrolla una guía de construcción rural con apoyo externo.