Tu periódico digital

Díaz-Canel promete «resistencia inexpugnable» a Trump tras amenaza de tomar Cuba

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondió con firmeza a las declaraciones de Donald Trump, quien afirmó que sería «un honor tomar la isla». Ambos gobiernos admiten contactos diplomáticos pese a la escalada retórica y la tensión histórica.

El presidente cubano respondió a las declaraciones de Donald Trump.
El presidente cubano respondió a las declaraciones de Donald Trump. / Yamil Lage/Agence France-Presse / Clarín

Díaz-Canel promete resistencia a amenaza de Trump de tomar Cuba

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, prometió una «resistencia inexpugnable» ante las declaraciones del mandatario estadounidense, Donald Trump, quien dijo que sería «un honor tomar la isla». El líder republicano describió a Cuba como «una nación muy debilitada».

Un intercambio de declaraciones hostiles

La respuesta de Díaz-Canel se produjo tras las afirmaciones de Trump a la prensa, donde el presidente de EE.UU. sostuvo que «creo que puedo hacer lo que quiera» en referencia a Cuba. El mandatario cubano acusó a Estados Unidos de amenazar «públicamente, casi a diario, con derrocar por la fuerza el orden constitucional» de la isla.

El embargo como telón de fondo

Díaz-Canel vinculó la situación económica cubana al embargo estadounidense vigente desde 1962. Señaló que EE.UU. usa como pretexto las limitaciones de una economía «que ellos han agredido y pretendido aislar hace más de seis décadas». Además, denunció que la administración Trump ejerce máxima presión al impedir envíos de petróleo.

Contactos entre ambos gobiernos

Pese a la tensión, ambas partes admiten que ha habido contactos. Trump repitió que su administración mantiene conversaciones con las autoridades cubanas. Por su parte, Díaz-Canel confirmó la semana pasada que hubo contactos para «buscar soluciones por la vía del diálogo», después de que la isla negara inicialmente esa situación.

Un contexto de crisis interna

Las declaraciones se producen en un momento de dificultades para Cuba. Trump describió al país como «una nación fracasada» porque «no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada». Coincidiendo con este intercambio, la isla sufrió un apagón total y un terremoto de magnitud 6.

Antecedentes de una tensión histórica

La relación entre ambos países está marcada por el embargo económico de EE.UU., en vigor desde 1962. Díaz-Canel acusa a Washington de pretender «adueñarse del país, de sus recursos, de las propiedades y hasta de la misma economía que buscan asfixiar para rendirnos». Trump, por su parte, había amenazado anteriormente con tomar el control de Cuba de forma «amistosa» u hostil.

Cierre: Implicaciones de una escalada retórica

El intercambio de declaraciones representa un nuevo punto de tensión en las relaciones bilaterales. Mientras Trump insiste en la idea de «liberar» la isla, el gobierno cubano se declara en pie de resistencia. La admisión de contactos diplomáticos coexiste con una retórica de confrontación pública y amenazas explícitas sobre el futuro de Cuba.

Ir a la fuente de la noticia