La selección femenina de fútbol de Irán regresa tras retirar peticiones de asilo
Cuatro jugadoras y un miembro del cuerpo técnico de la selección femenina de fútbol de Irán han regresado al país tras retirar su solicitud de asilo político en Australia. Organizaciones de derechos humanos denuncian presiones y amenazas del régimen para forzar su retorno.
Cinco integrantes de la selección femenina de Irán retiran su solicitud de asilo y regresan
Cuatro jugadoras y un miembro del cuerpo técnico de la selección femenina de fútbol de Irán han regresado a su país tras retirar su petición de asilo político en Australia. La delegación aterrizó en Turquía y cruzó por carretera la frontera hacia Irán. Organizaciones de derechos humanos denuncian presiones del régimen.
Un regreso bajo presión
La delegación aterrizó en el aeropuerto turco de Igdir y se dirigió en autobús al paso fronterizo de Gürbulak. El viaje de regreso desde Australia incluyó escalas en Malasia y Omán. Organizaciones de derechos humanos advierten que las autoridades iraníes amenazan a deportistas en el extranjero para forzar su retorno, según el texto.
Las causas del asilo inicial
Siete miembros de la delegación solicitaron inicialmente asilo después de que en su país las tacharan de «traidoras». Este señalamiento se produjo por haberse negado a cantar el himno nacional antes de un partido, en un contexto de guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel. Finalmente, solo dos jugadoras permanecieron en Australia.
Postura oficial y acusaciones cruzadas
El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, elogió a las jugadoras por regresar, afirmando que «decepcionaron a los enemigos» de la República Islámica. Las autoridades iraníes acusan a Australia de presionar a las futbolistas para que se quedaran, mientras que los organismos internacionales señalan a Teherán.
Un patrón de intimidación
Las acusaciones de presión incluyen amenazas a familiares o la advertencia de confiscar bienes si las deportistas desertan o critican al régimen. Este episodio ocurre en un marco de tensión internacional por el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Antecedentes de una deserción frustrada
El episodio comenzó cuando seis jugadoras y un miembro del cuerpo técnico pidieron asilo en Australia tras ser señaladas como traidoras en su país por no cantar el himno. El regreso de cinco de ellas se produce tras un largo viaje y bajo el escrutinio de organizaciones de derechos humanos.
Cierre: Repercusión internacional del caso
El regreso de las futbolistas subraya las acusaciones de coerción contra el gobierno iraní para controlar a sus ciudadanos en el extranjero. El caso trasciende el deporte y se enmarca en la política exterior de la República Islámica, afectando la imagen del país en un foro deportivo internacional.