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Irán utiliza el estrecho de Ormuz como ventaja estratégica en la escalada del conflicto

El tráfico por el estrecho de Ormuz se reduce a menos de la mitad. Irán utiliza sus ventajas estratégicas, retuerce la economía mundial y puede generalizar los combates. EE.UU. no gana la guerra.

Un barco turco pasa por el estrecho de Ormuz tras obtener permiso de las autoridades iraníes.
Un barco turco pasa por el estrecho de Ormuz tras obtener permiso de las autoridades iraníes. / EFE / Clarín

Conflicto en Oriente Medio avanza hacia una ‘guerra grande’ de consecuencias imprevisibles

El tráfico por el estrecho de Ormuz se reduce a menos de la mitad. El enfrentamiento, iniciado por EE.UU. e Israel, ya no es un conflicto focalizado. Irán utiliza sus ventajas estratégicas, retuerce la economía mundial y puede generalizar los combates en la región.

El estrecho de Ormuz, callejón sin salida

El problema no radica en los buques que no pueden cruzar el estrecho, sino en los que lo hacen. Las pólizas de seguro se han disparado hasta un mil por ciento. Antes de la guerra circulaban a diario unos 20 a 21 millones de barriles de crudo. Hoy es menos de la mitad y en caída. Solo cruzan buques petroleros autorizados por el régimen iraní, muchos asociados a China o la India.

Un nuevo orden monetario en marcha

Los barcos que cruzan operan sin seguro occidental bajo la cobertura china. El crudo se liquida en yuanes, no en dólares, a través del sistema chino CIPS. Esta estructura, que involucra billones de dólares, acelera inesperadamente el objetivo de un orden monetario multipolar. Los aliados de China reciben el petróleo con un importante descuento.

La estrategia de Irán y la respuesta de EE.UU.

Irán evita el enfrentamiento directo. Su objetivo es el caos en la región y el uso implacable de sus ventajas estratégicas. La crisis global es su arma. EE.UU., por su parte, no está perdiendo la guerra, pero tampoco la está ganando. Donald Trump pide una flota militar internacional para liberar el tránsito por Ormuz, pero europeos y asiáticos se niegan a sumarse.

El dilema político y las posibles salidas

Si la guerra se extiende, la factura económica será ruinosa para los republicanos de cara a las elecciones de medio término. Sin apoyos internacionales, una salida para EE.UU. e Israel es el descabezamiento sistemático del régimen para provocar un alzamiento popular. Trump exhibe en sus mensajes contradictorios la duda de avanzar o retroceder.

Antecedentes: De un conflicto focalizado a una guerra grande

El concepto ‘guerra grande’ arrastra un siglo. Donald Trump se desayunó con este enorme desafío pese a las advertencias de su comunidad de inteligencia y el Estado Mayor. Había desestimado las preocupaciones con la noción de que el régimen iraní no tendría posibilidades de resistir.

Cierre: Un escenario sin puerta trasera

El conflicto no deja espacio de salida a EE.UU. y ha encallado la operación occidental. La capacidad de China para incidir sobre su aliado iraní es limitada o inexistente. Si no hay puerta trasera, la única salida podría ser una claraboya, como una nueva crisis que desvíe la atención pública.

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