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La Sagrada Familia culmina sus obras tras más de 140 años de construcción

La basílica de Barcelona culmina su construcción principal en 2026, alcanzando los 172.5 metros. Este año también verán su finalización otros proyectos emblemáticos como el Guggenheim Abu Dhabi y el rascacielos más alto de África.

La basílica Sagrada Familia en Barcelona con su nuevo segmento de cruz.
La basílica Sagrada Familia en Barcelona con su nuevo segmento de cruz. / EPA / F.A.S.

La Sagrada Família se culmina en 2026 junto a otros megaproyectos mundiales

La basílica de Barcelona alcanza los 172,5 metros y se convierte en el campanario más alto del mundo. Varios proyectos arquitectónicos emblemáticos en todo el globo verán su finalización este año, desde museos hasta rascacielos e infraestructuras.

Hitos arquitectónicos que definen 2026

Varios megaproyectos con costes de cientos de millones o miles de millones alcanzan su fase final en 2026. Estas obras, que a menudo tardan décadas en planificarse y ejecutarse, actúan como motores económicos creando empleo, atrayendo inversión y modernizando infraestructuras. Su repercusión trasciende lo funcional para definir la imagen de ciudades y países.

Culminación de un símbolo en Barcelona

La Sagrada Família, tras más de 140 años de obras, se culmina. Su Torre de Jesús, de 172.5 metros, será el campanario más alto del mundo. El templo estará mayormente terminado para el 25 de junio, centenario de la muerte de su arquitecto, Antoni Gaudí, aunque los trabajos en las fachadas continuarán.

Nuevos templos para la cultura y la economía

Otros proyectos clave incluyen el Guggenheim Abu Dhabi, el mayor museo de la fundación; el Shanghai Grand Opera House, con forma de abanico; y el Tour F en Abidján, que con 421 metros será el edificio más alto de África. También destacan el Central Bank of Iraq Tower en Bagdad y el Barack Obama Presidential Center en Chicago.

Un proceso de décadas con impacto multifacético

La planificación y construcción de estos megaproyectos se extiende a lo largo de años o décadas. Sirven como campo de prueba para nuevas tecnologías e innovación. Aunque no están exentos de riesgos como sobrecostes o retrasos, su finalización supone un hito arquitectónico y un impulso para el desarrollo urbano y regional.

Repercusión global y legado duradero

La culminación de estas obras en 2026 reconfigurará el skyline y la oferta cultural de varias metrópolis. Su legado se medirá en su capacidad para atraer visitantes, simbolizar progreso y consolidar la posición internacional de sus ciudades. Representan la materialización de una visión a largo plazo en arquitectura.

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