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Conflicto con Irán desencadena alarmas de estanflación en la zona euro

El índice PMI compuesto de la eurozona cae a 50,5, su nivel más débil en diez meses. El crecimiento se desacelera mientras la inflación de costes se acelera, impulsada por el conflicto con Irán y las disrupciones en el transporte marítimo.

Una gasolinera en París, el 9 de marzo de 2026.
Una gasolinera en París, el 9 de marzo de 2026. / Autor no disponible / The Associated Press

Conflicto con Irán lleva a Europa a mayor riesgo de estanflación en años

El índice PMI compuesto de la zona euro cayó a 50,5 en marzo, su lectura más débil en diez meses. Los datos de S&P Global señalan una desaceleración del crecimiento junto a una aceleración de la inflación de costes, impulsada por el encarecimiento de la energía y las disrupciones en el transporte marítimo vinculadas al conflicto en Oriente Medio.

Alarma por estanflación en la zona euro

La actividad empresarial perdió impulso en marzo. La inflación de los costes de los insumos se aceleró al ritmo más rápido desde febrero de 2023. Los plazos de entrega de los proveedores se alargaron hasta su peor nivel desde agosto de 2022. Chris Williamson, economista jefe de empresas en S&P Global Market Intelligence, señaló que el PMI «hace sonar las alarmas de estanflación».

Impacto divergente en las principales economías

En Alemania, el PMI compuesto se situó en 51,9. Su industria manufacturera repuntó, pero impulsada por el adelanto de compras por miedo a interrupciones. En Francia, el PMI compuesto cayó a 48,3. Tanto la producción manufacturera como la actividad de servicios se contrajeron.

Antecedentes del shock económico

El conflicto en Oriente Medio y el consiguiente encarecimiento del petróleo han causado daños cuantificables en la actividad empresarial, las cadenas de suministro y la confianza. Esta combinación de desaceleración y aceleración de precios es el escenario que más temen los responsables de política económica.

Cierre: El dilema del Banco Central Europeo

Los datos sitúan al BCE en una posición incómoda. El crecimiento se acerca al estancamiento y la inflación repunta por un shock de oferta geopolítico. Las herramientas habituales de política monetaria no ofrecen respuestas claras. La duración e intensidad del conflicto serán la variable decisiva.

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