El comercio ilegal de buitres encapuchados por creencias los lleva al borde de la extinción en Benín
Un estudio revela la venta ilegal de 522 buitres encapuchados, en peligro crítico, en mercados de Benín para usos rituales del Vodùn. Expertos advierten que este comercio podría extinguir la especie en la región en dos décadas.
Comercio ilegal de buitres encapuchados para uso ritual amenaza su extinción en Benín
522 buitres encapuchados en peligro crítico fueron contabilizados en mercados de Benín en un estudio de cuatro meses. El comercio, impulsado por la demanda para usos basados en creencias de la religión Vodùn, es ilegal en el país y está regulado a nivel internacional por el tratado CITES.
Mercados fetichistas: el epicentro del comercio
Un estudio publicado en Bird Conservation International revela la escala del tráfico. Abiola Sylvestre Chaffra investigó nueve mercados del sur de Benín. Contabilizó 522 ejemplares: el 75% eran cadáveres secos, 90 cabezas y un 10% aves vivas. Los vendedores, principalmente sacerdotes fetichistas de la etnia Fon, obtienen las aves de al menos 10 países de África Occidental.
La demanda y sus consecuencias
La demanda proviene de creyentes del Vodùn y de empresarios y políticos que buscan éxito y riqueza. Las partes del buitre se usan en rituales o como medicina tradicional. Nico Arcilla, de la IBCP, calificó el volumen de comercio de “asombroso”. Darcy Ogada, del Peregrine Fund, lo define como la “mayor amenaza” para la especie.
Antecedentes: una especie en colapso
El buitre encapuchado (Necrosyrtes monachus) está catalogado en peligro crítico por la UICN. Su población ha disminuido entre un 50% y un 96% en años recientes. Es un ave que vive cerca de asentamientos humanos, lo que la hace fácil de capturar, a menudo con cebos envenenados.
Cierre: implicaciones y llamado a la acción
Los investigadores advierten que, sin una aplicación efectiva de la ley, la especie podría extinguirse en la región en dos décadas. Aunque su caza y comercio son ilegales en Benín, la débil aplicación y la falta de voluntad política, según los expertos, permiten que el lucrativo comercio continúe. La desaparición de estos carroñeros naturales conlleva riesgos ecológicos, como la proliferación de enfermedades.