Primera dama de Bolivia destaca la brecha digital en cumbre de Washington
La primera dama de Bolivia, María Elena Urquidi, expuso en la Casa Blanca que el mayor reto del país no es el uso de la tecnología, sino el acceso a ella, calificándolo de esencial para el futuro.
Primera dama de Bolivia expone en Washington la brecha digital del país
María Elena Urquidi afirmó que el principal desafío en Bolivia no es el uso de la tecnología, sino el acceso a ella. La primera dama participa en la Casa Blanca en la cumbre «Fomentando el Futuro Juntos», organizada por Melania Trump, con representantes de 45 países. Su agenda se desarrolla en el contexto del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Bolivia y Estados Unidos.
Un discurso centrado en el acceso, no en el uso
En su intervención, Urquidi señaló que para muchas familias bolivianas tener un dispositivo o internet «sigue siendo un lujo». Subrayó que la conversación sobre el futuro tecnológico en Bolivia debe empezar por una pregunta más básica: «¿Cómo accedemos?». Advirtió que cuando un niño crece sin acceso a la tecnología «pierde posibilidadescorre el riesgo de perder su futuro».
La tecnología como puente, no como exclusión
La primera dama expuso la convicción de que la tecnología no debe convertirse en «una nueva forma de exclusión», sino en un «puente hacia la igualdad». Mencionó iniciativas para brindar herramientas digitales a la niñez, pero enfatizó que no basta con entregar equipos, sino que es necesario acompañarlos con formación y seguridad para que la tecnología empodere y proteja.
Una agenda propia en un contexto histórico
La visita de Urquidi es considerada relevante porque desarrolla una agenda propia en Estados Unidos en el marco del reencuentro bilateral. El texto señala que en anteriores mandatos las primeras damas bolivianas no habían tenido un rol tan activo como el que se observa en esta cumbre.
Un llamado a la acción colectiva
Urquidi concluyó que cerrar la brecha digital «no es secundario, es esencial». Remarcó que este desafío requiere del trabajo conjunto de gobiernos, educadores, familias, sociedad civil y sector privado. Su mensaje final fue que cada niño, joven y mujer merece la oportunidad de avanzar con herramientas y esperanza.