Rusia expulsa a un diplomático británico por supuestas actividades de espionaje
Rusia ordena la expulsión de un diplomático británico, acusado por el FSB de actividades de inteligencia. El Reino Unido rechaza las acusaciones como «absurdas» y denuncia una campaña de acoso, en el último episodio de tensión bilateral.
Rusia expulsa a un diplomático británico por supuesto espionaje
Rusia ha ordenado a un diplomático británico abandonar el país en dos semanas. El FSB alega que proporcionó información falsa para entrar y buscó datos sensibles. El Reino Unido califica la acusación de «absurda» y denuncia una campaña de acoso.
Acusaciones y respuesta inmediata
El FSB, servicio de seguridad ruso, afirma que el diplomático proporcionó información falsa en su solicitud de entrada y mostró signos de actividades de inteligencia en reuniones económicas. Su nombre ha sido difundido en medios estatales. Danae Dholakia, encargada de negocios británica, fue convocada al Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.
Postura del Reino Unido
Un portavoz del Foreign Office británico declaró que las acusaciones son «maliciosas y completamente infundadas». Aseguró que el Reino Unido «no tolera la intimidación» de su personal diplomático y sus familias, acusando a Rusia de una campaña agresiva y coordinada.
Antecedentes de tensiones diplomáticas
Esta expulsión es el último episodio de una serie de medidas recíprocas entre ambos países. Las relaciones se han deteriorado desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, con expulsiones mutuas de diplomáticos en varias ocasiones, incluidas dos en marzo de 2025.
Cierre: Un patrón de confrontación
El incidente refuerza el patrón de expulsiones titulares entre Rusia y el Reino Unido. La repercusión inmediata es el deterioro continuado de las relaciones diplomáticas, con ambas partes manteniendo posturas firmes y acusaciones públicas.